17/07/2026

«El concepto artístico de la marca se entiende algo mejor fuera que dentro de España”: Leandro Cano, sobre su última colección

No se puede entender Leandro Cano sin su forma escultural de abordar el diseño. En esta ocasión, esta obsesión se reformula. Los volúmenes son más ligeros que en anteriores propuestas, gracias a las técnicas con las que llevan experimentando desde hace años. También son diferentes a nivel formal: “Hemos jugado con el triángulo y el cono”, matiza. “Hay volúmenes que empezaban de cintura para abajo, y otros arrancaban desde el hombro, pero siempre con silueta cónica”. El satén, la lana o el crepé de lana son los tejidos de los que parte para dar vida a estas piezas arquitectónicas, en colores que van del azul noche mezclado con el negro a los matices más claros, cielo, combinados con un vibrante rojo que es una de las estrellas cromáticas de Le chien andalou.

La artesanía se encuentra en el corazón de la firma desde sus inicios. Cada temporada es un despliegue de diferentes técnicas y alianzas con manos expertas repartidas por toda la geografía española. Para el crochet, Cano ha vuelto a colaborar con Hilando el tiempo, afincadas en Sevilla. Todo el trabajo de cerámica es obra de Fran Agudo, en Castilla La Mancha. De Santiago de Compostela es Sandra Vila, la artesana detrás de los detalles de fieltro. La misma filosofía aplica a los complementos, que el jienense emplea para subrayar los conceptos de la colección: “Hemos diseñado unas piezas de joyería que van en la boca, con una especie de colmillos, haciendo un guiño a ese perro”, dice, haciendo referencia a unas piezas plateadas producidas por la firma Gorobei. Tampoco faltan los típicos sombreros cordobeses que coronan algunos looks, obra de la icónica casa sevillana Fernández y Roche: “Me parecían perfectos para darle un toque internacional y que se entienda mejor fuera”, apunta el diseñador.

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