Las últimas canciones del disco son las más difíciles de escuchar. Y eso que no narran el momento de la separación, sino del inmediatamente posterior, cuando comienzan las preguntas obsesivas y autodestructivas. ¿Por qué no me di cuenta antes? ¿Cuánto tiempo he perdido? ¿Por qué seguí con él? La última pista, Cigarette Smoke, compara un amor pasado con el olor a humo que queda impregnado en la ropa mucho después de que el cigarrillo se haya consumido: al principio lo sientes por todas partes y luego, con el paso del tiempo, dejas de notarlo.
Lo más interesante es que, por primera vez, Rodrigo parece menos interesada en su propia autobiografía que en lo universal. Si en sus anteriores discos había que conocer los detalles de su vida sentimental para entender las letras, ahora, en cambio, ha escrito canciones que funcionan incluso para quienes no saben nada de ella. Canciones pop que resisten el paso del tiempo, de las que acaban en el karaoke, las que gritan los borrachos a las dos de la mañana y que, precisamente por eso, perduran. Sobrevivirán tengamos el corazón roto o intacto, y esa es al sorpresa. Cuando le pidieron describiera You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love con una metáfora, Rodrigo respondió que para ella es un álbum que poner en el karaoke cuando te apetece llorar. Es una definición perfecta. Al karaoke se va cuando se está o muy feliz o muy desesperado, y en este disco ambos estados se alternan cada tres minutos. Porque, en contra de lo que creímos al leer esas novelas románticas, enamorarnos no nos llevará a ninguna parte ni resolverá nuestros problemas. Se puede estar enamorado y triste a la vez: las novias de Sarakatsia lo saben de siempre.
Este artículo se publicó originalmente en Vogue.com.


Más historias
Los 6 pantalones estampados que más se llevarán este verano 2026
Cinturón de madera: el accesorio que las portuguesas llevan sin parar es capaz de darle un giro hasta a los looks más básicos del verano 2026
Penélope Cruz y sus zapatos ‘cap-toe’ son la viva prueba de la atemporalidad