Por otro lado, firmas de la Tokyo Fashion Week, como Yueqi Qi sugieren un set más oversize y arriesgado, siguiendo la inspiración nipona. Otro ejemplo de ello lo vemos en Ancellm, cuya propuesta es una versión más terrenal y orgánica. Aquí, el pijama se tiñe de tonos arena y texturas rugosas que evocan un lujo artesanal. La silueta se rompe estratégicamente con un fino cinturón de cuero, recordándonos que aunque el look sea relajado, los accesorios son clave para elevar cualquier estilismo.
De esta forma, podemos corroborar que el lujo en 2026 no es una prenda armada, es la libertad de movimiento y las prendas cuyos tejidos respiran.
Valentina Frugiuele/Getty Images
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Una cuestión importante para marcar la diferencia entre parecer que acabas de levantarte de la cama y ser la prescriptora de moda por excelencia radica en los detalles. Estos son los pilares de la tendencia:
La importancia de buscar tejidos de calidad que respiren ese aire chic y fresco y que te permitan ese juego de movimiento natural de la propia prenda. Por otro lado, el juego de contrastes: mezclar la seriedad y el clasicismo de un tejido de raya diplomática con el encaje y la pedrería para, de esta forma, aportar atrevimiento y brillo con las pequeñas piedras formando un print.
Edward Berthelot/Getty Images
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