Empezar la semana cansada: la costumbre de domingo para evitarlo
Empezar la semana (casi) más cansada de lo que la acababa (y eso que los viernes son de nota en cuanto a niveles bajos de energía se refiere) era una constante en mi vida. Y, según me consta, es algo bastante habitual entre la mayoría de los mortales. Hablamos de ello hace tiempo y una de las conclusiones a las que llegamos es que el sueño no se recupera –lo de dormir más el fin de semana para compensar lo poco que se duerme de lunes a viernes no vale–. Y también que pegarse atracones de sueño durante el fin de semana rompe la rutina biológica de nuestro organismo. «Es como si viajáramos todos los viernes de Madrid a Nueva York y cada lunes de regreso a Madrid. El jet lag social es la discrepancia entre lo que nuestro reloj corporal quiere que hagamos y lo que le imponemos exigidos por el reloj social”, explicaba el doctor Till Rooennberg en referencia a esos cambios de rutina de hábitos que solemos experimentar los días libres y que rompen nuestros patrones de sueño y confunden a nuestro organismo.
Como irse a la cama a la misma hora todos los días de la semana (de lunes a domingo) para evitar ese cansancio de comienzos de semana no siempre es fácil ni viable, he intentado buscar otros recursos para intentar empezar menos cansada. Uno de ellos es reconquistar los domingos, convirtiéndolos en un momento de descanso reparador: reservarme la tarde para un plan de sofá, manta y lectura (o película, o serie, o juegos en familia). Pero también me ayuda bloquear otro rato del domingo para planificar desde la calma algo que a primera hora de la mañana cada día me causa mucho estrés: decidir qué me pongo de lunes a viernes. Preparar un batch de looks me está ayudando mucho a aligerar una parte importante de mi carga mental. Me la explicó la experta en moda y organización María José Pérez Mendez, creadora de la plataforma de Dmoda, con quien hablé para escribir uno de los capítulos del libro Estado civil: cansada (Roca editorial).
Un batch de looks (para aligerar las 35.000 decisiones que tomamos cada día)
Tomamos alrededor de 35.000 decisiones al día –los expertos de Harvard dixit–. Y aunque la mayoría de ellas son automáticas e inconscientes, la realidad es que un número tan elevado acaba cargando nuestro cerebro y agotándonos a nivel físico y emocional. Es lo que se llama fatiga de decisión, es decir, cuando nuestras capacidades cognitivas se ven mermadas por esa cantidad de decisiones que tenemos que tomar a lo largo del día. Por todo esto, organizar los looks de toda la semana (de eso va el batch dressing) alivia bastante esta fatiga, sobre todo a las que como yo nos gusta poco experimentar con la ropa y nos sentimos incómodas asumiendo riesgos estilísticos.
“Como me cansa decidir cada mañana, planeo el domingo por la tarde (igual que los menús de casa, vaya): termino dedicándole menos tiempo a vestirme haciendo un batch de looks que plantándome delante del armario de lunes a domingo; me estresaría demasiado y terminaría harta de mi ropa y de mí misma”, explica la creadora de Dmoda. Y puedo dar fe que desde que intento replicar estas recomendaciones, aligero bastante el cansancio de lunes porque tengo la sensación de que la lista de tareas también se aligera considerablemente. Y que al menos esas cinco decisiones (a veces más si tienes algún evento de tarde-noche) no me van a restar energía durante la semana porque ya están tomadas con anterioridad. Es una especie de reducto de paz mental que, unido al disfrute de los domingos tranquilos, me hace empezar la semana de mejor humor. Y como dice la experta, el tener estas fórmulas de ropa creadas en un momento de calma y recurrir a ellas cuando estás cansada, es una manera de hacerse la vida más fácil.
Fórmulas con ropa que hacen sentir confort físico y mental
Para hacer fácil esa planificación suelo hacer una lista de las combinaciones de prendas que voy a llevar cada día de la semana (calzado incluido) como si fuera una especie de boceto que luego perfilo sobre la marcha añadiendo algún accesorio. Apenas me lleva tiempo y el beneficio me compensa. Hay personas que organizan los looks en perchas en el armario, pero a mí me basta con saber qué me voy a poner cada día. No solo porque anticipo en mi mente que voy a aliviar esa fatiga por decisión, sino porque voy a crear apuestas seguras. Esa es otra de las recomendaciones de Pérez: “Centrarme mucho en prendas que me hacen sentir confort físico es importante. El cansancio físico y mental puede afectar a la concentración. Y si encima hay que estar pendiente de algo que aprieta, que se mueve demasiado o que no se queda en su sitio, apaga y vámonos. Ya habrá tiempo para experimentar; en los momentos difíciles lo que necesito es un abrazo. De mi ropa, también”, cuenta.
Y sumo otra recomendación que me está ayudando: escoger esas prendas que me gustan y me hacen sentir bien teniendo en cuenta el concepto de categorías, es decir, de tipología de prenda. “Puedes hacerte con varias prendas de cada una de ellas en una paleta de color con la que te sientas estupenda”, avanza Pérez. Sabiendo qué tipo de prendas te hacen sentir bien, se pueden hacer variaciones optando por otras parecidas de otros colores o tejidos, pero manteniendo la esencia del patrón. El caso es encontrar recursos que nos hagan la vida más fácil y descansada.
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