Cómo se usa
Lo mejor de este dispositivo LED es que es realmente fácil de usar. Como solo se necesitan 10 minutos, desde que empecé a utilizarla hace algo más de un mes me la pongo en pequeños momentos: mientras veo series de Netflix en el sofá antes de acostarme o incluso mientras trabajo en la oficina.
Su cómodo diseño está hecho de silicona flexible, por lo que se adapta realmente bien y es más cómoda que las máscaras rígidas. Este diseño confortable permite que realizar otras tareas a la vez (sencillas y que no requieran de mucho movimiento) sea posible.
Otro de mis puntos favoritos de esta máscara es que viene con un control remoto con pantalla muy intuitivo y fácil de usar, aquí es donde elegimos el tipo de tratamiento, vemos el indicador de carga y un temporizador automático de 10 minutos que se apaga solo al terminar una vez concluido el tratamiento. Es decir, no tienes que configurar nada ni estar pendiente. Todo facilidades, vaya.
Resultados progresivos pero reales
Los cambios suelen verse en unas tres o cuatro semanas, pero seamos honestos: para ver resultados hay que ser constante. Se recomienda usar la máscara LED unas 3 o 4 veces por semana. Como decía, yo intento usarla en pequeños momentos durante 10 minutos y desde que la uso me veo la piel más bonita; he notado una mejor textura y luminosidad, reducción de rojeces, una tez más uniforme y las imperfecciones (manchas, granitos, poros abiertos…) se han reducido. Y todo esto dedicando simplemente unos minutos a un ritual de belleza que no implica demasiado tiempo ni quebraderos de cabeza.
¿Para quién está recomendada esta máscara LED?
“La terapia con luz LED puede beneficiar a una amplia variedad de tipos de piel y edades, dependiendo de las necesidades individuales. Nuestro público incluye a cualquier persona que busque reducir líneas de expresión y arrugas, calmar el enrojecimiento causado por afecciones como la rosácea, mejorar el tono de la piel o simplemente mantener un aspecto saludable”, asegura Emily Buckewell, Global Head of Communications de The Beauty Tech Group. “A partir de los veinticinco años, cuando la renovación natural de la piel comienza a ralentizarse, la terapia LED puede ser un complemento muy eficaz en una rutina de cuidado preventivo, ayudando a mantener la salud de la piel y retrasar los signos visibles del envejecimiento. Para los cuarenta, cincuenta o más, es perfecta para tratar líneas de expresión, arrugas y pérdida de firmeza».
Cómoda, fácil de usar y con resultados eficaces, con la máscara LED multiluz de CurrentBody todo son ventajas. O al menos, esa es mi honesta valoración.

Más historias
Pipas de girasol: estas semillas ricas en vitamina E aportan flexibilidad a la piel y son perfectas para picar entre horas
Las mejores colaboraciones de zapatillas para la primavera-verano 2026
Met Gala 2026: un vistazo al interior de ‘Costume Art’, la nueva exposición de primavera del museo