Podemos confirmar que los brillos y el strass, en materia de belleza, ya no se llevan (solo) en las uñas y el maquillaje: las joyas dentales son la tendencia que promete dominar esta temporada de festivales. ¿La prueba? La fiesta de lanzamiento del nuevo disco de Bad Gyal, Más Cara, en la que todo el mundo hacía cola para aplicarse un brillito en los dientes. Un detalle pequeño, que apenas se ve, pero que aparece cuando sonríes y que encaja a la perfección con el estilo excesivo y glam de la escena musical. Si a eso sumamos que los festivales y el verano son el momento perfecto para arriesgarnos con modas que normalmente no llevaríamos (abrazamos de nuevo el brat summer); y el regreso de Euphoria –que ya en su día convirtió en objeto de deseo las sombras de ojos con elementos de fantasía–, la tendencia está servida.
Si bien las joyas dentales no son nuevas, y artistas como Rosalía o Bad Gyal las han llevado durante años, parece que este es por fin el verano en el que se extenderá al resto de los mortales. ¿La buena noticia? Que al contrario de lo que se suele pensar, no tienen por qué ser un compromiso estético a largo plazo, sino que su duración depende de cómo se apliquen los brillos. “Depende del cuidado y del tipo de adhesivo, pero suelen durar entre tres meses y un año. En el evento de presentación del álbum de Bad Gyal utilizamos un pegamento para que tuvieran una durabilidad menor”, explica Paola Montero Roldán desde Pam Nails & Brows, responsable de traer, de la mano de Booksy, las joyas dentales a la fiesta. Así, los invitados pudieron disfrutar de sus dientes glam durante un único día. Ideal si tienes un concierto y festival y no quieres llevarlos durante mucho tiempo.
En el caso de optar por alternativas más duraderas, la recomendación de la especialista es “revisarlas periódicamente y evitar morder alimentos duros o manipularlas con la lengua para ayudar a prolongar su duración”. En cuanto a la tendencia, Montero nos confirma que en su salón cada vez se piden más este tipo de detalles glam: “Arrasa la estética Y2K, lo glossy, lo brillante y lo llamativo, por lo que las joyas dentales encajan perfectamente en esa nostalgia dosmilera. Además, creo que conecta mucho con la cultura actual de la hiperpersonalización; esos pequeños detalles que elevan el look sin ser permanentes”.
Respecto a cómo completar el look beauty cuando se llevan joyas dentales, la especialista recomienda escoger un maquillaje que no compita con el brillo del diente. Por ejemplo, “glass skin con labios nude o gloss; un make-up minimal con delineado fino; un total look monocromático en tonos neutros o blancos; un wet look o peinados pulidos (clean look, coleta alta…), para enfocar la atención en el rostro y la sonrisa”.

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