24/06/2026

Kuzu: el superalimento oriental que reduce el estrés y mejora la salud digestiva de forma natural

Kuzu: hablemos de sus posibilidades y beneficios

Cada vez son más los alimentos, rituales y hábitos procedentes de la cultura oriental que incorporamos a nuestras rutinas de bienestar. Una fuente inagotable de inspiración cuando se trata de alimentación consciente, equilibrio emocional y longevidad que seguimos explorando día a día. En la lista de ingredientes milenarios de la tradición asiática que hoy se cuelan en nuestras despensas, recetas y conversaciones de autocuidado –como el tofu, el matcha, la cúrcuma o el jengibre, entre muchos otros–, hay uno que está ganando popularidad por ser un gran aliado frente al estrés cotidiano bajo una promesa de calma y equilibrio al incorporarlo en nuestras comidas o infusiones: el kuzu.

Se trata de un ingrediente que se obtiene de la raíz de una planta trepadora con una larga tradición terapéutica, la planta Pueraria Lobata. “Se ha utilizado desde hace más de dos mil años en la medicina oriental, y especialmente en la tradicional china como planta medicinal y alimenticia para favorecer el equilibrio del organismo”, nos cuenta Elisa García, la nutricionista integrativa detrás de Hygea Nutrición. “El kuzu se utilizaba sobre todo para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y el confort del sistema digestivo”, destaca. Diluido en sopas, infusiones y preparados herbales, “calmaba el cuerpo y promovía el bienestar general”.

Para mejorar la salud digestiva

De aspecto blanquecino, similar a una tiza, con forma irregular y una textura más bien dura, el kuzu se ha hecho un hueco en el imaginario nutricional por su versatilidad culinaria y unos beneficios digestivos que han trascendido hasta nuestros días. “Es un gran aliado para la salud digestiva, especialmente en personas con estómago sensible”, recalca la nutricionista. “Tradicionalmente se ha utilizado como calmante gástrico y en consulta suele ayudar a quienes sufren acidez, reflujo, digestiones pesadas o molestias frecuentes en la zona del estómago”, enumera la experta. Signos que se encuentran a la orden del día por el ritmo de vida acelerado que llevamos y que afectan tanto al cuerpo como a la mente. “Su consistencia y sus compuestos naturales tienen un efecto suavizante que aporta mucho confort digestivo”, señala García. “Además, contiene isoflavonas, un tipo de compuestos naturales presentes en las plantas, que beneficia la microbiota intestinal, es decir, sus compuestos potencian la salud de las bacterias buenas de nuestro intestino”, añade por otro lado.

Habitualmente el kuzu se compara con otros almidones como la maicena. “En este caso, se comportan de forma similar: una cucharadita de postre equivale aproximadamente a 10–15 g de maicena, así que es muy fácil sustituirla en tus recetas habituales”, explica la experta de Hygea Nutrición. “Pero el kuzu destaca porque aporta efectos terapéuticos reales”, apunta. “A diferencia de otros almidones que se usan solo como espesantes o fuentes de energía, tiene beneficios demostrados», continúa. «Ayuda a regular el azúcar en sangre, protege el sistema nervioso, actúa como antioxidante, apoyan la salud cardiovascular e incluso participan en la desintoxicación del alcohol”. Según la nutricionista, es ese ‘extra’ de protección lo que diferencia al kuzu.

Su poder relajante

Otro de los motivos por los que el kuzu se ha popularizado es su capacidad para calmar el cuerpo (y la mente). Los isoflavonas, tal y como mencionaba anteriormente la experta, están detrás de este efecto calmante y neuroprotector: “Desde el punto de vista funcional, la puerarina actúa reduciendo la inflamación y el estrés oxidativo en el sistema nervioso, dos procesos muy relacionados con estados de estrés y ansiedad”. También regula la hormona estrella vinculada al bienestar, la motivación y la satisfacción: la dopamina. “Al favorecer un equilibrio dopaminérgico más estable, el kuzu ayuda a que la respuesta al estrés sea más moderada y a que nuestro estado emocional se mantenga más sereno”, explica García. He aquí el porqué de la relación del kuzu con la calma y la estabilidad emocional.

Cómo preparar el kuzu e incorporarlo a nuestra dieta

Antes que nada, la nutricionista recomienda buscar opciones con etiquetas que indiquen “kuzu 100%”, ya que, de lo contrario, su calidad y propiedades variarán. Una vez encontrado (en cualquier herbolario, por ejemplo), es hora de descubrir su versatilidad culinaria, otra de sus virtudes. García recomienda empezar a introducirlo en nuestro día a día en forma de infusiones: “Es la manera más efectiva y sencilla de aprovechar sus propiedades”, señala. “Además, el propio ritual de prepararte algo calentito, parar unos minutos y disfrutarlo con calma también contribuye a reducir el estrés y mejorar el bienestar”, asegura.

¿Y cómo dejar atrás la dureza del kuzu para poder utilizarlo? El agua es la clave. “Debemos disolverlo en un vaso de agua fría y luego cocinarlo a fuego lento durante unos minutos, justo hasta que que pase de color blanco a transparente y espese”, explica la experta. “Puedes ajustar la cantidad de agua según la textura que quieras lograr. Después, solo tienes que incorporarlo al resto de la preparación”, indica. Ya sea en un cazo para infusionarlo con hierbas digestivas o para espesar otros alimentos, como bebidas calientes –el chocolate y el cacao, según la nutricionista, son perfectos para combinar con el kuzu–, cremas, sopas o cualquier salsa.

Sobre las cantidades, se recomienda una cuchara sopera diaria. Y aunque su consumo es apto para cualquier persona, existen algunas precauciones a tener en cuenta: “Si se están tomando anticoagulantes, anticonceptivos hormonales, metotrexato o tamoxifeno, se recomienda, directamente evitar su uso”, destaca la nutricionista. “En cuanto a periodos de embarazo y lactancia, la evidencia científica es limitada, así que lo más prudente es evitarlo”, aconseja.



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