La boda en Altea de Iria y Patrick
La historia de Iria y Patrick comenzó en un concierto en el hipódromo de La Zarzuela, en el verano de 2014. Desde aquella noche en la que hablaron por primera vez, se han vuelto inseparables. Aproximadamente 12 años después, luego de una romántica propuesta en los jardines de Luxemburgo en París, se dieron el ‘sí, quiero’ el pasado 15 de mayo en la Iglesia Nuestra Señora del Consuelo, en Altea.
“La inspiración para nuestra boda fue el mediterráneo. Nuestros veranos aquí en Altea nos hacen muy felices», comentó la novia. La celebración fue en los jardines de Casa Santoja, con una decoración que combinaba manteles monocolor y manteles de rayas con centros de mesa de vasijas blancas. Crearon un ambiente acogedor, intimo y especial. Toda la decoración fue hecha por las madres y hermanas de los novios.
El toque floral lo puso Marta de la Tartana. “Elegimos unas macetas de barro con flores de colores para dar luz a los jardines de Casa Santonja. El seating plan fue espectacular, yo le dije que quería que fuese con limones y naranjas, frutas que nos recuerdan a Altea” expresó Iria. El ramo de la novia, por otro lado, fue diseñado por Ambiente Floral Altea.
La papelería fue toda diseñada por la novia. Cada mesa estaba inspirada en una cosa de Altea que la hiciese feliz: una cala, un restaurante, un recuerdo… Todo lo que la ha visto crecer durante tantos años.
Para la celebración, eligieron la musica del Grupo La Repera -con una aparición estelar del novio cantando ‘Devuélveme a mi chica’ de Hombres G- y al DJ Diego Gilca.
Ereaga Studio capturó cada momento de la boda, y Catering Cinco estuvo detrás de toda la propuesta gastronómica de la ceremonia.
Un velo heredado que encajó perfectamente con el tono del vestido
Iria, que nunca había cómo sería el vestido de novia de sus sueños, confió completamente en los diseños de Castellar Granados. El vestido incluía transparencias y un delicado encaje en forma de flores en el escote, pero la mayor revelación fue el velo. “El velo era el mismo con el que se casaron mi abuela y mi madre. Mi madre lo encontró un día y lo llevó a la prueba de vestido y vimos que el color encajaba perfecto. Era una señal para usarlo” comentó Iria. Los zapatos fueron unas sandalias en color champagne de Aquazzura.
Tanto el anillo de compromiso como las alianzas fueron de Joyería Gómez Zuloaga.La novia también lució un accesorio especial en el peinado: una peina en forma de sol vibrante con brillos en tonos dorados diseñado por Chapó Atelier.
El maquillaje tuvo un acabado bastante natural y fue creado por Ángeles Prieto, el peinado fue cosa de Toñi Ortuño.

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