25/06/2026

La boda en Asturias de Julia y Alber: una celebración llena de color y encanto rural

Una boda en Asturias: el ‘sí, quiero’ de Julia y Alber:

Julia y Alber se conocieron hace trece años en las fiestas de su pueblo, donde él vivía y ella veraneaba. “La distancia fue nuestra compañera durante mucho tiempo, pero desde hace cinco años vivimos juntos en A Coruña”, cuenta la novia.

Durante mucho tiempo, la pareja dejó a un lado la idea de casarse. Sin embargo, en el verano de 2024, durante un viaje a Colombia, sus planes cambiaron por completo. “Después de cenar en un hotel precioso del Eje Cafetero, ya de vuelta en la habitación, Alber sacó un anillo y me dijo que quería celebrar con todos los que queremos”, recuerda Julia.

La pareja se dio el ‘sí, quiero’ el pasado 4 de octubre en La Casona de Amandi, en Asturias. La inspiración de la boda partió de una estética boho chic, con una paleta de colores vivos y detalles en rayas crudas y amarillas, presentes tanto en la mantelería como en la papelería. “Teníamos claro que queríamos que hubiese mucho color, manteniendo al mismo tiempo la esencia de la Casona de Amandi, llena de flores silvestres y encanto rural”, comenta la novia.

El equipo de Esperando a Bianca se encargó de la planificación de la boda, mientras que Celia Pandiella, con su marca La Guinda Studio, diseñó toda la papelería. De las flores y el ramo de la novia se encargó Enebro Studio. “La protagonista fue la gerbera, en una amplia paleta de colores vivos y alegres. También llevé un ramo de gerberas blancas con una cinta muy especial bordada a mano por Ángela Yuste”, explica la novia.

Para el gran día, Julia lució un vestido confeccionado en A Coruña por las chicas de 6ème Galerie. “Encima del vestido llevaba una capa de tul de seda con un bordado en el final de la cola donde se podía leer ‘Todos los días de mi vida’”, cuenta la novia. Para la celebración, optó por un pequeño cambio de look: “Decidí quitarme la capa y ponerme una bufanda de mohair de la misma marca,” recuerda.

La novia completó su look con una joya de mucho valor sentimental. “Le quise dar protagonismo al anillo de compromiso que mi abuelo le regaló a mi abuela y desde ese día está siempre conmigo. Mi abuelo era una de mis personas favoritas en el mundo y fue su manera de estar junto a mí ese día”, desvela la novia.

Julia y Alber recuerdan la emoción y la alegría que se respiraron desde el primer momento como su recuerdo favorito del gran día. La pareja quiso hacer partícipes a todos los invitados, porque sentían que, en realidad, todos eran protagonistas. “Queríamos aprovechar para darles las gracias por querernos siempre, acompañarnos y celebrarnos, y por eso les escribimos una carta a mano a cada uno de ellos, que leyeron cuando llegaron a su sitio a la hora de comer. No podríamos quedarnos con un solo momento, pero ver a mayores y pequeños, amigos y familia, bailando y cantando con nosotros, celebrando y celebrándonos, es algo que nunca podré olvidar. Una energía arrolladora que aún tengo a día de hoy”, recuerdan los novios.

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