Una boda en Madrid: así fue el ‘sí, quiero’ de Blanca y Rafa
La de que el vestido de novia debe confeccionarse en color blanco no es una tradición tan antigua como se suele pensar: en realidad, fue el hecho de que la Reina Victoria llevara este color en su boda en 1840 (sumado a la difusión mundial de los retratos de la que acabaría siendo la “abuela de Europa”) el episodio que determinó que muchas novias de todo el mundo apostasen por este color. En otras palabras, existen otros tonos que podemos considerar aún más tradicionales que el blanco como el marfil, el cáscara de huevo o el champagne.
Blanca, la novia de la que vamos a hablar hoy, tenía bien claro que no quería un vestido blanco para su gran día. “Marcela Mansergas encontró la tela perfecta para mí. Me entendió desde el primer día, cuando yo ni sabía lo que quería. Ella lo tuvo claro desde el inicio y el boceto que me hizo el primer día fue tal cual el vestido final”, reconoce la novia.
Para completar el look, apostó por las sandalias Tribute de Saint Laurent –en su caso, en color negro–. Para la fiesta se cambió las sandalias por unas cuñas de Pitusas. También llevó el anillo de compromiso con el que Rafa le pidió matrimonio el pasado noviembre de 2024 –»Me lo pidió un día entre semana, tomando algo en una terraza en Madrid, que es nuestro plan favorito», recuerda la novia–, y el anillo que le regalaron sus suegros el día de la pedida de mano. Ambos de Molina y Cuevas.
A Blanca la peinó y la maquilló Macarena Gros. “En el pelo llevé una peineta de estrella de Suma Cruz y de pendientes llevé unos aros también de Suma Cruz, todo regalo de mis amigas”, confirma.
El ramo de la novia fue un detalle muy especial. “Me lo hizo mi suegra, me gustaba algo con mucha caída y con un toque de color. La verdad que quedó espectacular”, explica Blanca.
La pareja, que se conoció hace 10 años, pasó por el altar el 20 de diciembre de 2025, concretamente en la Iglesia de San Fermín de los Navarros, un lugar muy especial para ambos, ya que allí se casaron los padres de los dos. Después se dirigieron al Palacio de la Margarita para festejar con todos sus invitados por todo lo alto. “Al ser 20 de diciembre decidimos que toda la inspiración fuese la Navidad: desde la paleta de colores y la decoración hasta las flores”, explica la novia. “De la decoración se encargó el Palacio junto con Marta Azpeitia con las flores”, recalca.
De la papelería se ocupó Pati, de Pincelata, amiga de la novia. “Ella nos hizo las invitaciones, el seating plan y unos Christmas que quisimos poner en cada sitio como detalle”, explican los novios. Para el catering contaron con Quilicuanoc y para el reportaje fotográfico con Plata.Forma. “Para empezar la fiesta apostamos por Dream Team Band, el grupo del hermano de mi amiga Lola, que fue increíble cómo arrancaron la fiesta. Como DJ no dudamos en llamar a Felipe Gilca”, dice la novia sobre la música de la boda.
“Creo que fue una boda muy divertida, nos emocionó mucho ver a todo el mundo tan feliz y dándolo todo. Al final llevamos mucho tiempo juntos y todos nuestros amigos y familia se conocen entre ellos, y creo que eso hizo que el ambiente fuera muy animado”, zanja Blanca.

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