Para la iglesia fue velada, con el pelo recogido y una organza ligera sobre los hombros. Y, para la celebración, Carlota soltó su pelo y optó por una flor de organza justo al lado de su oreja. “Eso fue un pequeño guiño a mi abuela, que desde niña siempre encontraba la manera de ponerme una flor en el pelo.”
Tanto el maquillaje como la peluquería fueron obra de Cris Garmenia con un look súper natural a petición de la novia. Y en cuanto a los zapatos, la elección fue Flor de Asoka, un diseño de estilo vintage, cerrados por delante, en color crema con un discreto efecto charol y rematados con una hebilla cuadrada en la pala. Acompañó el conjunto de su anillo vintage de Urbieta y unos pendientes con efecto lanzadera del mismo estilo, siendo el vestido el protagonista principal de la ceremonia.
La boda en Madrid de Álvaro y Carlota es una carta de amor a sus seres queridos, hecha con extremo detalle, amor y dedicación… Desde ese anillo de papel conservado durante años hasta cada carta escrita para sus invitados, todo tenía una misma intención: celebrar el amor desde la autenticidad.
Una fantasía llena de tulipanes y detalles
La decoración de la boda de Carlota y Álvaro fue una auténtica fantasía en dos ambientes completamente diferentes: la iglesia y la finca. Para la ceremonia eclesiástica, los novios apostaron por una decoración sin flores y una estética completamente neutral para resaltar la auténtica belleza del templo. Junto a Conde del Cerro colocaron dos columnas de piedra con copas repletas de verde, a juego con unas balaustradas. Y junto a Filandón del Val, eligieron una alfombra color crema y cubrereclinatorios de tela de saco. Como detalle especial, en los bancos estaban unos misales hechos con muchísima delicadeza, dibujados por Carlota. La música en la iglesia estuvo protagonizada por las chicas del Coro Laraland.
Para la celebración en la finca, los novios eligieron un ambiente totalmente diferente, arriesgado y colorido. Diseñado mano a mano con Aquilea, Los centros de mesa consistían en jarrones de diferentes tamaños y colores, repletos de tulipanes. “El detalle que más me chifló fue que combinamos las flores con pimientos y naranjas en las mesas, con los propios tulipanes saliendo directamente de dentro de los pimientos” cuenta Carlota.

Más historias
Las carteras ‘Vogue’ son el accesorio estrella del verano 2026 (y vienen de regalo con el número de julio)
El ritual de los 4 pasos para regenerar la fibra capilar que promete resultados de peluquería (sin salir de casa)
5 trucos para montar una mesa de verano (de una editora de Vogue a la que le encanta recibir invitados en casa)