La laca que fue viral cuando no existía lo viral
El olfato es nuestro sentido más evocador y emocional, es más, se relaciona directamente con el sistema límbico del cerebro, responsable de aspectos tan fundamentales como las emociones o la memoria –de hecho, está comprobado que el ser humano recuerda hasta el 35% de lo que huele, frente al 5% de lo que ve–. Es por eso que el aroma de una tarta de galletas nos remite directamente a los cumpleaños de la infancia o, si oliésemos de nuevo el perfume que usábamos en el instituto, nos teletransportaríamos directamente a nuestra adolescencia. En mi caso, uno de los aromas más evocadores es (y siempre ha sido) el del icónico bote azul que no falta nunca en el tocador de mi abuela –que los compra de dos en dos–, una costumbre que heredó mi madre y, por descontado, también yo. Me refiero a la laca Nelly; después de la horchata y la paella, el mejor invento valenciano.
Sus orígenes se remontan a 1971 y, desde entonces, se ha reformulado para cumplir con la legislación vigente en materia de aerosoles (normativa que ha solventado el problema de estos productos con la capa de ozono) sin modificar ni un ápice la cualidad que le hizo alcanzar la viralidad en su momento, cuando todavía ni siquiera existía el término ‘viral’: su extraordinaria capacidad de fijación. Una característica de vital importancia teniendo en cuenta los peinados que se estilaban en los años 70, claro. Así, tras resistir a tupés estratosféricos y cardados imposibles durante décadas, la icónica laca valenciana ha llegado hasta nuestros días (más de 50 años después de su lanzamiento) con un club de fans incondicional y cada vez más numeroso a sus espaldas. Y, la verdad, no es para menos.
Y es que pocos productos de styling resultan tan prácticos y versátiles como una buena laca, y esta lo es. Aunque normalmente asociamos esta categoría de producto con acabados menos “pulidos” –esto es, con más textura– puede (y, de hecho, debe) utilizarse también si buscamos un liso perfecto o un clean look impecable; solo hace falta conocer cómo usarla para según qué fin. He aquí algunos de los trucos más eficaces para conseguir todo tipo de peinados y efectos:

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