13/05/2026

Los anillos de compromiso apilables son la nueva tendencia nupcial que conquista a las parejas de 2026

“Normalmente hay un anillo protagonista equilibrado con bandas más ligeras. Ya no se trata tanto de que todo combine perfectamente, sino de jugar con el contraste y las proporciones”, explica.

En concreto, los anillos ovalados se han convertido en una de las opciones favoritas para construir este tipo de composiciones, ya que su forma alargada funciona especialmente bien con alianzas curvas o contorneadas que siguen la silueta de la piedra. También triunfan las piedras talla pera combinadas con bandas en forma de V, o los diamantes antiguos montados en biseles esculpidos a mano con un aire mucho más vintage.

Las combinaciones de varias bandas de diamantes, jugando con distintos grosores y engastes, crean un efecto casi arquitectónico.

“Las bandas sencillas mezcladas con anillos de diamantes o con piedras engastadas son una de las combinaciones más populares”, explica Yves Spinelli. “A la gente le atrae mucho ese equilibrio entre minimalismo y textura. También estamos trabajando cada vez más con mezclas de metales y reinterpretando el clásico solitario dentro de nuestros anillos enlazados para aportar más dimensión y contraste”.

Muchas personas prefieren precisamente esa idea contenida y personal que va evolucionando poco a poco con el tiempo. Otras, en cambio, apuestan por combinaciones mucho más atrevidas, con múltiples bandas de diamantes, distintas tallas y monturas completamente diferentes.

Las contour bands —alianzas diseñadas específicamente para encajar alrededor del anillo de compromiso— se han convertido también en una de las grandes obsesiones del momento. Pueden ser curvas, angulosas o incluso asimétricas, siempre pensadas para acompañar a la piedra central sin competir con ella.

“Elegir una alianza distinta que encaje perfectamente con el anillo principal es una de las opciones más populares ahora mismo”, explica Annette Welander, fundadora y directora creativa de su firma homónima. “Es una manera de combinar tradición y artesanía contemporánea, creando algo mucho más personal y único”.

La diseñadora lanzó recientemente una colección cápsula de anillos de compromiso y alianzas realizados en oro rojo sueco de 18 quilates, todos ellos con un pequeño diamante oculto que solo conoce quien lo lleva.

“Lo interesante de esta tendencia es que no sustituye el concepto del eternity ring (los famosos anillos de la eternidad), sino que lo transforma”, explica Welander. “Convierte una joya tradicional en algo mucho más personalizable y emocional. Permite añadir nuevas bandas con el paso del tiempo para celebrar aniversarios, nacimientos o momentos importantes”.

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