Como cualquier persona queer con cuenta de Hulu, me he encerrado a cal y canto a ver los tres primeros episodios de Love Story, la serie dramática creada por Connor Hines y producida por Ryan Murphy sobre JFK Jr. y Carolyn Bessette. Las estrellas protagonistas, Sarah Pidgeon y Paul Anthony Kelly, tienen un parecido espeluznante con sus personajes y hacen justicia a estos dos enormes iconos hasta un punto que no creía posible antes de ver la serie. Sin embargo, hay un pequeño pero significativo detalle de Love Story que no deja de fastidiarme: ¿por qué hay que echar por tierra a Daryl Hannah de esa manera?
He visto suficiente televisión (y escrito suficientes malos guiones) para saber que una serie necesita un buen conflicto para sobrevivir, y no culpo a los guionistas de Love Story por intentarlo con la novia intermitente de Kennedy, interpretada por otra gran D.H., la actriz Dree Hemingway). El parecido, además, es bastante razonable y me gusta la poesía de ver al galán debatiéndose entre dos rubias icónicas, pero ¿es realmente necesario que Hannah salga tan chiflada, insoportable y diva?


Más historias
Los bolsos jelly son el accesorio más refrescante (y multiusos) del verano 2026
La luna llena de fresa vuelve este 30 de junio de 2026 y estos son sus tres mensajes clave, según una astróloga
Caída del pelo: la diferencia entre perder cabello y el adelgazamiento capilar