El perfume de verano perfecto (e ideal para llevar de viaje)
Hace unos meses tuve la oportunidad de viajar a Milán con Dolce&Gabbana para probar en primicia, en sus oficinas centrales, todo lo que la marca presentaría en materia de maquillaje, skincare y perfumería de cara al verano. Ahí descubrí la que para mi fue (y es) la novedad de las novedades de la temporada: la nueva versión de uno de los aromas más reconocibles del verano –me atrevería a decir que uno de los más icónicos también– en un formato que la casa italiana nunca antes había explorado. Pues bien: llevo completamente obsesionada con él desde entonces.
Me refiero a Light Blue (hablando de clásicos de verano no podía ser otro), pero en formato gel. Sí, has leído bien: gel. En realidad es un aroma que conocía bien, y no solo por los 25 años que lleva en el mercado (que se dice pronto), sino porque mi hermana lo compró durante de varios veranos y, en más de una ocasión, yo misma regalé a mi padre la versión masculina. Ahora bien, nunca lo había visualizado como un perfume para mí. Quizá porque de primeras me resultaba demasiado fresco –llevo el sándalo y oud por bandera, no digo más– o puede que porque hasta hace relativamente poco era bastante fiel a mis cinco o seis fragancias fetiche –Blanche de Byredo, Do Son de Dyptique, L’Eau d’Issey de Issey Miyake…–. Sin embargo, la curiosidad que me generaba el formato gel y su packaging de bolsillo, ideal para viajes estivales, me hicieron redescubrirlo.
“El packaging es esencial porque es el primer contacto emocional. Antes incluso de oler la fragancia, ya tienes una percepción, una promesa. En un mundo visual, esto es aún más importante. El frasco debe reflejar el alma del perfume. Crea deseo y expectación y, sí, influye sin duda en cómo la gente experimenta el aroma. Cuando todo es coherente, lo visual y lo olfativo, la emoción se vuelve más fuerte y memorable”, nos explicaba Olivier Cresp, creador del primer perfume gourmand y nariz responsable de algunos de los aromas más vendidos y reconocibles del mundo; este entre ellos. Y es cierto: no logro entender cómo no había caído antes en este fenómeno estival de notas frescas, limpias y cítricas que evocan la brisa del verano mediterráneo, pero debo dar gracias a su envase por actuar como puerta de entrada.
¿Necesitas más motivos para convertirlo también en tu perfume oficial del verano? Su aplicador proporciona un agradable efecto frío –todo un acierto con las temperaturas de julio–; la fórmula, enriquecida con ácido hialurónico y libre de alcohol, resulta apta incluso para pieles sensibles; ofrece una duración sorprendente (puedo dar fe de ello después de ponerla a prueba en jornadas de playa abrasadoras) y, además, no deja residuos ni en la piel ni en la ropa. Poco más se puede pedir.


Más historias
Experimental Roma: Via Veneto recupera su glamour con la nueva apertura del grupo francés
Este ‘collar pompón’ sustituirá al resto de joyas ‘boho’ para verano 2026
‘I love New York’: la camiseta souvenir es la tendencia imprescindible del verano 2026