Probióticos y prebióticos, ¿conoces la diferencia?
Dicho esto, dos de las palabras que más se repiten en la lista de la experta y en cualquier conversación sobre una alimentación pro microbiota, son los probióticos y prebióticos. Los probióticos son alimentos que poseen microorganismos vivos, bacterias y levaduras vivas que, al consumirse en cantidades adecuadas, benefician la salud intestinal al “repoblar la microbiota», y que como hemos visto están presentes en alimentos fermentados como el yogur natural o griego, el kéfir o la leche fermentada, así como en vegetales fermentados como el chucrut, el kimchi o los encurtidos, y en algunos quesos.
También están los prebióticos, alimento para los microorganismos ya presentes en el intestino, que no contienen bacterias vivas pero sí favorecen su crecimiento y actividad, y que se encuentran en las legumbres, las frutas, las verduras, los cereales integrales y los frutos secos. “Deberíamos consumir alimentos probióticos y prebióticos a diario como un hábito de mantenimiento compensatorio continuo ante el estrés, la falta de sueño, los pesticidas y los alimentos ultraprocesados, entre muchos otros factores que generan un daño constante y casi inevitable sobre la microbiota intestinal”, concluye Parada. Al fin y al cabo, nuestro bienestar comienza en nuestro plato.


Más historias
Casa Rodríguez x Mans: de vestir a las Vírgenes de Sevilla a tomar parte en una colección de moda masculina
¿Es el dinero la última barrera feminista que nos queda por superar?
Predecible, mona y con Jennifer Lopez como protagonista: la comedia romántica perfecta acaba de llegar a Netflix (y se llama ‘Turbulencia en la oficina’)