30/06/2026

No todo es colágeno a partir de los 40: cómo estimular el sistema nervioso autónomo para cuidar la piel

No todo es colágeno a partir de los 40: cómo estimular el sistema nervioso autónomo para cuidar la piel

A la hora de prevenir el envejecimiento parecemos entregadas a la eficacia de activos ‘archigoogleados’ como colágeno, retinol o vitamina C. Y aunque es un camino para mejorar la calidad de la piel, el abordaje debe ser integral, sobre todo a partir de los 40 cuando se empiezan a experimentar ciertos cambios hormonales por la cercanía a la perimenopausia. Por eso, cada vez son más los tratamientos faciales en cabina que incorporan una parte de trabajo corporal y corrección postural. Es habitual que antes de desmaquillar la piel de la cara y empezar a tratarla, se empiece con ciertos movimientos en las extremidades y se insista mucho durante el protocolo en el cuello y la espalda. Tiene todo el sentido del mundo porque ese trabajo de estimulación corporal está destinado a estimular el sistema nervioso autónomo que regula funciones corporales automáticas y vitales como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la digestión y la respiración.

Como nos explican desde el equipo de formación de Natura Bissé –la firma española acaba de diseñar su protocolo facial 3D Collagen Revolution para hacer frente a los cambios hormonales que suceden a partir de los 40– “es importante incorporar movimientos corporales inspirados en la osteopatía, que ayudan a liberar tensiones y favorecer la movilidad de cuello, hombros y extremidades. Estas zonas acumulan gran parte del estrés físico y postural que, a menudo, se refleja también en el rostro. Es una etapa en la que el cuerpo y la piel experimentan una auténtica revolución hormonal asociada a la peri y menopausia. En esta época, el estado de ánimo puede verse alterado, así que añadir maniobras que favorezcan la relajación y el bienestar integral era un plus que considerábamos necesario. Además, potencia la circulación y el drenaje linfático y estimula el sistema nervioso autónomo”, explican a esta cabecera desde el departamento de formación de Natura Bissé.

Estimular el nervio vago

Actualmente la mayoría de los tratamientos faciales en cabina comienzan con un trabajo de respiración, corrección postural y ciertos movimientos de masaje en zonas del cuerpo que estimulan el sistema nervios autónomo para incitar a esa relajación que también favorece la calidad de la piel. De la misma manera en casa, durante la rutina de skincare, es importante introducir ciertos movimientos para estimular este nervio vago que tenemos adormecido y que está tan conectado con la función del descanso de nuestro organismo. “Tiene ramificaciones que pasan por la zona cervical, submandibular y en la parte facial se unen con el nervio trigémino que tiene relación directa con el nervio vago. Cuando trabajamos con técnicas miofasciales en estas zonas estamos estimulando directamente las ramas periféricas del nervio vago”, explican Carmen Navarro y Sergio Galchenko, creadores del lifting miofascial, un tratamiento manual que actúa directamente sobre la musculatura profunda del rostro.

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