01/07/2026

Paco Benavente, diseñador: “Todavía hay gente a la que le cuesta entender que algunos hombres se ponen una blusa transparente con un lazo al cuello porque es lo que les representa”

Se crea así una línea abierta a todo aquel que quiera vestirla, con hombres románticos que abrazan códigos tradicionalmente femeninos y mujeres que llevan las mismas prendas que sus compañeros. “Carece de género, está fuera del encorsetamiento”, apunta antes de comentar las reacciones que, a veces, esta fluidez provoca en redes sociales. “Actualmente siguen existiendo prejuicios. Todavía hay gente a la que le cuesta entender que algunos hombres se ponen una blusa transparente con un lazo al cuello porque es lo que les representa”.

Para alejarse de este entorno digital cargado de valoraciones, Benavente quería trasladar a su público a un espacio muy concreto. “Quería llevármelos a un jardín francés. Me inspiré en el capriccio, que es un término del siglo XVII que nace de la ópera”, afirma, movido por “la libertad creativa, el ingenio y el virtuosismo” con el que cada intérprete reflejaba su imaginación y destreza. “Los compositores se inspiraban en ellos mismos”, continúa. “A mí eso me llamó mucho la atención, porque solemos buscar la inspiración fuera”. Partiendo de este concepto, el director creativo encontró en su taller, en su equipo y en la música que escuchaba todo lo que necesitaba, logrando trasladar este término musical a la moda. “La primera canción que sonó en el desfile, un remake de Paganini, fue esencial”, adelanta. “Con las notas musicales a mí me vinieron volúmenes, así que yo busqué tejidos y una gama cromática que encajase con eso que me transmitía la melodía”.

Esta sinestesia fue la culpable del juego de cinturas entalladas y mangas amplias, así como del tejido de mikado rosa polvo -«Creo que es mi favorito»- que abrió el desfile. El corte, con el tableado delantero, llevó cuatro días en hacerse a mano, con un lacito y un modelo que supo mostrarlo tal y como Paco Benavente quería. “Lo llevó Roberto y por cómo lo defendió y por cómo le quedaba con su tono de piel, quedó perfecto”, opina antes de revelar la influencia que la costura a medida y directores como Wes Anderson tienen en él. “Me gusta trabajar siempre con perfiles concretos y para mí Roberto es como una musa, me inspira muchísimo. Empiezo a probar colores, texturas. Hay ciertas personas que me representan como marca, y además, me nutren muchísimo como artista”.

Benavente

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Benavente 080 Barcelona

Paco Benavente

Aunque esta minuciosa labor no se queda solo en la superficie. Las fornituras se tratan con mimo en el taller de Benavente, con botones cubiertos por el mismo tejido que ocupa el exterior y forros hechos con esmero. “Esto se lo transmito como profesor a mis alumnos, muchas veces los diseñadores pecamos en preocuparnos por la estética exterior de la prenda, pero no por la interior. Yo lo llevo todo a la artesanía”. Surgen así, por ejemplo, sudaderas con bordados que elevan las siluetas más casuales del armario contemporáneo, añadiendo un punto de teatralidad a lo cotidiano. La entrevista llega a su fin con una frase definitiva: “Sabes cuando una prenda es de calidad cuando la abres”. Similar al enunciado que Marta Riezu escribía en Agua y jabón, “¿Por qué cuidar aquello en lo que nadie va a fijarse? Por aquello que dijo Lutyens: Dios lo ve”. En este caso, Barcelona estuvo mirando y, con un poco de suerte, también deseando vestirlo.

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