Hay tendencias de vestidos de invitada de boda que no nacen en las pasarelas, sino en las redes sociales. Y es que, al final, Instagram se ha convertido en el mejor caldo de cultivo para tomar el pulso a la moda de invitada.
Cada año hay un vestido de invitada que se viraliza, convirtiéndose en el más deseado para todo tipo de eventos. El año pasado fue el turno de los diseños con falda de volantes y, este año, le toca al más exótico de todos: el vestido tipo caftán.
La excepcional editora de moda Diana Vreeland describió en una ocasión los caftanes como “moda para la beautiful people”, y durante mucho tiempo fueron exactamente eso. En la época dorada de Hollywood no había nada más resplandeciente que envolverse en metros de satén o seda. Elizabeth Taylor fue la mejor embajadora de esta prenda, que convirtió en el atuendo predilecto de las mujeres ricas y famosas.
El caftán, epítome del glamour, se consolidó como pieza clave para los momentos de ocio lánguido y lujoso de la jet set. Sin embargo, a medida que la moda evolucionaba con los cambios sociales y políticos, su silueta holgada y despreocupada quedó relegada: primero por los vestidos de tirantes en los 60 y después por los minivestidos en los 70 y 80. Desde entonces, ha vivido constantes idas y venidas, reapareciendo cada verano, ya sea en bodas o en vacaciones como el look playero más sofisticado.
Con su silueta favorecedora, sus colores vibrantes y sus estampados atrevidos, no es de extrañar que este diseño de estética boho chic regrese ahora con fuerza.

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