Hay una época del año en la que pensar en llevar vestidos con botas puede sonar a fantasía. Cuando las ballet flats se quedan en el fondo del armario y ese jersey que compraste hace años pasa a ser prácticamente una extensión de tu cuerpo, es el momento de darle una vuelta a nuestros looks. Y si algo nos ha enseñado el street style —y las pasarelas— es que hay una combinación infalible para jugar con una de tus prendas favoritas cuando se acortan las horas de sol: vestidos + botas.
Las botas son, sin discusión, el zapato de la temporada. Y sí, funcionan (mejor que nunca) con vestidos. Una fórmula que parece obvia, pero que en ocasiones genera dudas a la hora de ponerla en práctica. Por eso, si todavía no te has atrevido o no sabes por dónde empezar, aquí van tres combinaciones sencillas, efectivas y fáciles de replicar con piezas que —probablemente— ya tienes en tu armario. Elige tu favorita.
Vestido corto + botas combat
Si hay algo que buscamos constantemente es sacar el máximo partido a nuestro armario durante todo el año. El vestido corto —especialmente si es de algodón— es una de esas prendas comodín que funcionan en casi cualquier estación. ¿La clave para adaptarlo al frío? Medias (mejor si son divertidas o con textura) y unas botas combat que aporten contraste y carácter. Ese choque entre lo ligero del vestido y lo grunge de las botas equilibra el look de forma automática.
Vestido de punto + botas altas
Un clásico que nunca falla. Algo así como la evolución natural del uniforme de Ariana Grande en (claro está) 2016, pero llevado a un terreno más actual: effortless y cuidadosamente despreocupado. Aquí puedes jugar con proporciones: vestidos mini con botas por encima de la rodilla o vestidos midi con cañas altas más rectas. ¿El truco para elevarlo todo? Unas gafas retro como toque final.
Vestido boho + botas utilitarias o botas escuestres
Desde la llegada de Chemena Kamali a Chloé, el espíritu boho ha vuelto a ocupar un lugar central en nuestra mente. Y seamos honestas: no hay nada más divertido al caminar que llevar un vestido que se mueve contigo. Entonces, para llevarlos al día a día —y bajarlos de la categoría “ocasión especial”—, nada como unas botas utilitarias o hípicas. Son el ancla perfecta para convertir ese vestido en un look funcional. Piénsalo como un giro al estilo Todos quieren a Daisy Jones.









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