30/07/2026

En muchos deportes de riesgo, una de las primeras cosas que aprendes al empezar a practicarlos es a ensayar la caída. Es temerario montarte en un caballo si no sabes reaccionar en el caso de que el animal pierda las manos, y los motoristas se ponen casco no por si se caen, sino para cuando se caigan. Los actores escriben en un papelito su discurso, por si al final les dan el Oscar. Pero en política, me temo, todo el mundo debería tener pensado su final con detalle por un sencillo axioma ontológico: todo termina.

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