Hace unas semanas, mientras Xoel López presentaba su nueva canción ‘Campos de Castilla para siempre’ en SanSan Festival, tuve la sensación de que tal canción siempre había estado en su repertorio. Es uno de esos temas con una vocación tan clara de permanecer en el imaginario colectivo que podría haber salido en 1987 -el año en que Gabinete Caligari también homenajearon a Machado- o en 1967 -cuando los Beatles publicaron ‘Strawberry Fields Forever’-.
Xoel abre y cierra su último álbum ‘Oniria popular’ con dos versiones distintas de ‘Campos de Castilla para siempre’, la primera más rockera, con más pinta de bienvenida; la última, de despedida, con un clavicordio y flauta que remiten al último David Bowie (a la armónica de la pista final de ‘Blackstar’). La composición recoge uno de sus viajes en coche entre Madrid y Coruña, porque para el artista ese momento es un «lugar de reflexión y balance», «uno de los pocos rincones de nuestra frenética vida moderna donde poder pararse a sentir y a pensar».
Ese pequeño espacio ha servido a López para construir un disco muy inspirado, además bastante espontáneo, de manera muy rápida. ‘Oniria popular’ y su extraña portada (las portadas nunca han sido su fuerte) ocultan el que aspira a ser el mejor álbum de la discografía de Xoel López. El que mejor equilibra sus influencias anglosajonas con las nacionales, y en menor medida las latinas.
Es muy significativo que se haya presentado con un single llamado ‘Sombras chinas‘ en el que se cita lo mismo a Bob Dylan que a Violeta Parra y a Serrat. A Janis Joplin que a Nina Simone. Y no se trata tanto de citar a artistas que han sido una influencia, que por supuesto, como de deshacerse de ellos para encontrar quién quiere ser de verdad. Perder una batalla para poder ganar la guerra, en este caso con uno mismo.
Hay mucho de autoafirmación en ‘Oniria popular’, un álbum bastante de «pop español» en cuya presentación han salido nombres como Aute o El Último de la Fila. Esto último es evidente en ‘Crujidos y fantasmas’ por su guitarra española. Sin embargo, el tema no logra (ni intenta) sacudirse cierta influencia de los Smiths.
De la misma manera que la canción más alegre del disco, ‘Monstruo final’, tiene algo de la épica y superación de los Arcade Fire más luminosos, y también otro poco de grandes hits edificantes de los 80 como ‘Walking On Sunshine’. Que esta canción no haya sido uno de los tres singles de adelanto (fue el «focus track» del día de salida) da buena cuenta del buen nivel compositivo al que ha llegado un Xoel López que ha sabido deshacerse de ripios y tics.
‘Monstruo final’ se inspira en la última pantalla de un videojuego como metáfora de la lucha en esta vida. Una lucha que afrontan otras letras del álbum como ‘La batalla’, que pasa de lo particular a lo social sobre ese estrés que nos atosiga a todos en la gran ciudad, y que se ha acompañado de truculentas cuerdas trip-hop. Todo lo británico siempre sentó muy bien a Xoel.
Hay otras temáticas. ‘Cupido’ habla del fin del amor romántico, sobre aceptar que el amor no es lo que nos contaron, por encima de los arreglos más gallegos del álbum. ‘Tronco y raíz’, con un agradable punteo, está dedicada a un amigo que siempre ha estado a su lado. ‘Enséñame’ habla de atreverse a dar un paso («no quiero huir nunca más», «quiero dejar de escapar»). Y ‘Oniria popular’, con piano, es una canción de amor con un punto idílico o mitológico.
Curiosamente, los detalles son incluso más exquisitos en las canciones que parecían menores. Ya no es cómo López quiebra la voz en ‘Mundo flotante’. Es que en piezas como ‘Enséñame’ o ‘Crujidos y fantasmas’, ha sido él mismo quien ha tocado melódica, el vibráfono, el cuatro y co-dirigido la orquesta. Adrián Seijas como productor y David Greenbaum en la masterización han sido las únicas manos amigas para este hombre orquesta que ha hecho camino al andar.

Más historias
Karol G anuncia tres estadios en España para 2027 – jenesaispop.com
Lola Indigo, Lia Kali, Queralt Lahoz y SALMA llevan ‘Tus iniciales’ a la casa de Lorca – jenesaispop.com
Abierta la cuarta edición de Mad Cool DJ Talent by Vibra Mahou – jenesaispop.com