El ejercicio fácil (casi tan efectivo como el yoga) para sentirme menos superada
Dice la experta en hábitos Mel Robbins que escribir para sacar de tu cabeza todo aquello que te preocupa es una especie de vómito mental (y no le falta razón). Ayuda a ponerlo todo en perspectiva y nos permite dejar de sostener esas cosas que nos preocupan para plasmarlas en un papel. Hay muchas formas de hacerlo, pero uno de los ejercicios que más bienestar me están proporcionado últimamente en este sentido (casi tanto como una clase de yoga) es practicar un sencillo ejercicio de gratitud y abundancia que me ha recomendado la psicóloga Marta Calderero. La experta, que recomienda reinventar el uso de esa agenda de papel que no utilizas porque lo tienes todo agendado en tu calendario del móvil, insiste en hacerlo de forma muy sencilla para lograr mantener el hábito. “Suelo aconsejar apuntar tres cosas al día: pueden ser momentos que te hicieron sonreír, pequeños logros o cualquier detalle que te haya tocado el corazón. Lo importante es que sea un gesto sencillo, constante, que se sienta natural”, explica.
Los beneficios de apuntar tres cosas que te hacen feliz
Tras la recomendación de Calderero, esa misma noche utilicé una de esas agendas –saber que le estaba dando utilidad también me daba cierta paz mental– para apuntar tres cosas que me habían hecho feliz durante el día pero que con el frenesí de la vida moderna (y el constante piloto automático en el que vivimos) había pasado por alto:
–El primer café de la mañana.
-La cena con mis hijas contándome su primer día de cole tras las vacaciones de Navidad.
-La vuelta a casa escuchando mi pódcast preferido.
Al día siguiente, la lista continuó con otros tres detalles sencillos:
–Maquillarme con un nuevo lápiz de ojos.
-Una conversación en el pasillo de la oficina con una compañera que hacía tiempo que no veía.
-Ver ‘Chicago Med’ con mis hijas después de cenar.
Tras una semana de rigurosa constancia apuntando en esa agenda reconvertida en diario de gratitud, empecé a sentirme más tranquila, menos superada y más feliz. Entre otras cosas porque cuando empiezo a entrar en ese círculo vicioso de agobios y pensamientos negativos miro todo lo anotado y, de forma orgánica, se acaba poniendo todo en su sitio poco a poco.
La práctica de la gratitud y abundancia, explicada por una psicóloga
De la gratitud se ha hablado bastante, pero no tanto de su conexión con el concepto de la abundancia, despojada de lo material. “Cuando hablo de abundancia me refiero a conectarnos con todo lo bello que nos rodea y reconocer que, al hacerlo, también somos parte de esa belleza . Es un acto de presencia: al apuntarlo, no solo vemos lo bueno que llega a nuestra vida, sino que nos sentimos cocreadoras de esa abundancia. La agenda se convierte así en un espejo de gratitud, de plenitud y de la armonía que ya existe en nosotros y en el mundo”, explica la psicóloga. De hecho, es un planteamiento de la psicología transpersonal que recomienda adaptar a nuestro día a día para establecer una conexión con nosotras mismas y con los demás. “Conecto con la sensación de formar parte de la belleza del mundo para volver a conectar con el aquí y ahora a través de la idea de abundancia. Suelo añadir propósitos de crecimiento y desarrollo personal, sueños que me invitan a ir más allá y expandirme. Así la práctica no solo nos conecta con lo que ya tengo (la gratitud), sino que me impulsa a soñar, crear y evolucionar (desde la seguridad de sentirme parte del amor y la belleza del mundo)”, concluye.

Más historias
La luna llena de fresa vuelve este 30 de junio de 2026 y estos son sus tres mensajes clave, según una astróloga
Caída del pelo: la diferencia entre perder cabello y el adelgazamiento capilar
Las uñas batido de fresa con la manicura más deliciosa del verano 2026