Anoche, en los Grammy 2026, Justin Bieber hizo su esperado regreso al escenario de los premios para interpretar la canción Yukon de su álbum Swag de 2025. Y la estrella del pop canadiense hizo una aparición memorable, interpretando una versión acústica muy minimalista, solo con sus calzoncillos bóxer de seda y una guitarra morada.
Bieber –que acudía con cuatro nominaciones a los Grammy, incluida la de álbum del año– no cantaba en la gala desde 2022, cuando interpretó su éxito Peaches del álbum Justice. Y esta íntima puesta en escena marcó sin duda un nuevo rumbo para la estrella: no hubo coreografía elaborada, ni trajes llamativos. Solo Justin Bieber, un espejo y su inconfundible voz.
Photo: Getty Images
Poco antes de su conmovedora actuación, Bieber llegó a la alfombra roja con su mujer, Hailey Bieber, a su lado. Él, con estilismo de Andrew Mukamal, llevó un traje negro oversize de Balenciaga, cortesía de Pierpaolo Piccioli, y joyas de Lorraine Schwartz (Hailey, por su parte, lució un vestido ajustado de Alaïa). Su look escénico fue, digámoslo así, un poco más destapado, pero esa era la cuestión: una atrevida forma de reivindicar que, en la moda y en la voda, menos es más.

Más historias
Zoé Arnao: “Sé que ahora está de moda hacer un poco de ti, pero me parece interesante interpretar algo completamente opuesto”
Estoy obsesionada con esta ‘biblioteca-librería’ de Milán especializada en moda y publicaciones antiguas
La boda en Málaga de María y Nacho: una novia con mantilla y una decoración con aire primaveral