2. Mención especial al kéfir
“Este alimento fermentado actúa como un verdadero modulador del ecosistema intestinal. Su riqueza en microorganismos vivos contribuye a aumentar la diversidad de la microbiota, mejorar la fusión digestiva y fortalecer el sistema inmunitario”, recalca Sainz. Otros alimentos fermentados, como la kombucha o la ensalada fermentada de col o chucrut, también son excelentes opciones. “La kombucha, además, puede ser una buena alternativa a la cerveza; su sabor se asemeja al de la sidra, y tiene un mayor aporte de vitaminas, omega 3 y probióticos”, señala la Dra. Conchita Vidales, Jefa de la Unidad de Nutrigenética en DEMYA Martin del Yerro I Amselem y autora de Cuida tu microbiota.
3. Alíate de los encurtidos naturales
Según Vidales, puedes comprarlos envasados en tarros de cristal o, mejor aún, prepararlos en casa. “Entre ellos puedes incluir aceitunas, pepinillos, guindillas o cebolletas. Todos ellos poseen prebióticos naturales y fibras que alimentan a nuestras bacterias intestinales”. Una curiosidad: mantener los huesos de las aceitunas en la boca durante unos 15 o 20 segundos mejorará la secreción de enzimas digestivas y limpiará la cavidad oral de sobrecrecimiento bacteriano.
4. Licuados y batidos de frutas con yogur
El yogur natural es considerado un superalimento por su alta densidad nutricional –aporta calcio, fósforo y magnesio–, además de por su alto contenido en probióticos, que mejoran la salud intestinal, fortalecen el sistema inmune y contribuyen a una correcta salud ósea y cardiovascular. “Si, además, añadimos la fibra y las vitaminas de las frutas, conseguiremos potenciar el efecto beneficioso en nuestra microbiota”, añade la experta en nutrigenética. Según su recomendación, un licuado estupendo sería el de melón, piña y manzana verde con jengibre y menta, bien fresquito. Si preferimos batido, el de yogur natural o kéfir con frutos rojos, como arándanos o frambuesas y medio plátano, es delicioso.
5. Crudités de verduras, el perfecto tentempié
Un aperitivo perfecto para mantener la microbiota saludable que recomienda la Dra. Conchita Vidales es el de zanahorias o apios, cortados en palitos, y combinados con humus o guacamole de aguacate natural. “Son también una buenísima opción por su riqueza en fibra, minerales, omega 3 y proteínas. ¿Un truco? Guárdalos en tarro de cristal y añádeles unas gotitas de limón para evitar que se oxiden si los llevas contigo como tentempié para picar fuera de casa”.

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