Con un poco de talento, a escribir se aprende escribiendo (y leyendo, claro). Sin talento, es probable que no se aprenda nunca. Lo que está claro es que, como ocurre en cualquier profesión, hay un placer íntimo y extraño en observar cómo trabajan otros. Y, para ello, estos libros son perfectos

Más historias
La magia detrás de las costuras (y el backstage) de la colección de Alta Costura de Armani Privé
Así coordinaron Brad Pitt e Ines de Ramon sus ‘looks’ para la boda de Taylor Swift
Pedicura en casa: cómo hacértela paso a paso