El maquillaje de las australianas capitanea el moodboard estival
La cultura costera, la inmensa fauna y flora y el carácter optimista han hecho de Australia uno de los destinos más deseados en todo el mundo. Pero lo que desconocíamos hasta ahora es que su manera de concebir la belleza también nos podía resultar extremadamente inspiradora. A las pruebas nos remitimos. Las búsquedas en Google y TikTok relacionadas con el Aussie Girl Makeup (o su variante, Aussie Girl Glam) se han disparado durante el último trimestre. Y lo entendemos perfectamente porque esta tendencia, que imita el cálido y luminoso glow de un verano australiano, tiene todo lo necesario para conquistar a cualquiera.
Es difícil señalar a una única autora detrás de toda una corriente estética, pero en este caso hay un nombre que sobresale por encima del resto. La maquilladora Tanielle Jai, originaria de Brisbane, comenzó a compartir sus tips en redes sociales hasta convertirlos en una auténtica obsesión para las usuarias. La fórmula de su éxito es sencilla: poco esfuerzo y un gran impacto visual. El Aussie Girl Makeup recrea el efecto de una piel naturalmente bronceada, luminosa y saludable, y tiene además todos los ingredientes para triunfar: un nombre pegadizo, el respaldo de los expertos y, sobre todo, el hecho de no ser un maquillaje solo de TikTok, sino una técnica realmente arraigada en el país más grande de Oceanía.
Todo comienza preparando el rostro con una base ligera que permita que la piel siga viéndose como piel. Después, entra en escena el gran protagonista: el bronceador. Si bien durante este último año las MUAs estadounidenses habían apostado por contornos fríos y muy afilados, la propuesta australiana les lleva la contraria con un bronceado uniforme que aporta mucha (pero mucha) calidez. El producto se aplica prácticamente por todas partes (frente, mejillas, nariz, párpados e incluso sobre la silueta de los labios), con el fin de crear un resultado homogéneo. Básicamente, que parezca que se ha adquirido ese color tras una jornada de surf en el mar. ¿La regla que nunca se rompe? Difuminar, difuminar y más difuminar.
El siguiente paso consiste en darle un toque de color a la piel mediante un colorete líquido o en crema. Las texturas ligeras, en este caso, son fundamentales para conseguir ese acabado jugoso que tan bien define a esta tendencia. En los ojos, la sencillez vuelve a imponerse. Los profesionales recomiendan utilizar el mismo bronceador que se ha aplicado previamente para los párpados. Y quienes busquen un look más sofisticado, siempre pueden añadir sombras en tonos cálidos o un discreto eyeliner en el extremo exterior del ojo para aportar definición. La máscara de pestañas, preferiblemente marrón o negra, terminará de abrir la mirada sin endurecerla.

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