La trayectoria de Lily Collins la ha llevado a muchas partes. Solo con Emily in Paris ha pasado varias temporadas en la capital francesa, pero también en otros enclaves como Roma, el sur de Francia o Grecia, donde ha estado filmando la sexta y última entrega de la serie. Pero fuera de los sets de rodaje, la actriz también aprovecha para moverse por el mapa, y su última parada no ha sido otra que Wimbledon.
Ayer por la tarde la vimos disfrutar desde la grada del partido disputado entre Karolína Muchová e Linda Nosková, en la que salió triunfal esta última. Y aunque Collins estaba fuera de personaje, hubo algo en su aparición –puede que su corte de pelo bob, su elegancia classy o el conjunto en su totalidad– que nos hizo pensar en Emily Cooper. Especialmente, en si ella aprobaría este estilismo y en lo mucho que vamos a querer emularlo en cuanto bajen las temperaturas.
La intérprete apostó por un atuendo sofisticado de Ralph Lauren, y digamos que resultaba bastante inusual para un mes de julio. Un ligero jersey de punto en color crema, de cuello perkins, manga larga ajustada y botones decorativos dorados sobre uno de los hombros, se combinaba con una falda a tono de silueta evasé, plisado trenzado y largo por encima de la rodilla. Un look bastante preppy llamado a convertirse en el uniforme del otoño.
Darren Gerrish


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