Pero es obviamente en la alfombra roja donde Bella saca toda la artillería. Diez años después de su primera vez en Cannes para asistir a la proyección de Café Society, de Woody Allen, la modelo volvió a confirmar su estatus de gran icono de estilo del festival. Acudió a la proyección de Garance, de Jeanne Herry, protagonizada por Adèle Exarchopoulos y Sara Giraudeau, y subió las escaleras con un espectacular vestido gris perla de satén doble, hecho a medida, de Prada.
El vestido presentaba un escote drapeado palabra de honor delicadamente bordado con cristales, realzado por una chaqueta tipo capa, también de satén, con una elegancia casi teatral. A su lado, Anwar Hadid lució un traje negro con chaqueta de doble botonadura, camisa impoluta, corbata y zapatos de piel negros.



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