25/06/2026

Blanca Soroa y Llúcia García se encuentran por primera vez en ‘Vogue’: “Tener a más gente alrededor que ha pasado por esta experiencia es genial”

“Estaba nerviosa por este tema desde antes de que saliera la película. No sabía si me iba a sentir observada por todos lados y no me ha pasado para nada. Por la calle, solo dos veces”, reconoce Llúcia con cierta timidez. “De hecho, una fue antes de que se estrenara, que oí un comentario de un hombre que se lo dijo a su hijo. La semana en la que se lanzó no había empezado las clases y salía mucho de fiesta, y sí me dijeron cosas por ahí, pero fueron chicos de mi edad. No tengo nunca presente que la gente me puede reconocer. También creo que como tengo el flequillo y el pelo más corto que en la peli igual ya no me identifican”. El pico de esa atención que ambas reconocen no sentir como apabullante, tuvo lugar en los estrenos mundiales de Romería, en el Festival de Cannes; y Los domingos, en el Festival de San Sebastián. Llúcia lo recuerda así: “No te sabría describir cómo viví el momento porque tampoco fue una cosa muy del otro mundo. Era surrealista, no había forma de encajarlo ni emocional ni racionalmente. Además, fue un momento de reencuentro con toda la familia, también con Carla y Mitch”, cuenta quitándole importancia a aquella alfombra roja que tuvo que cruzar el pasado 21 de mayo. “Fui con una amiga y tuve mi mundo muy presente. No me dio miedo”.

Sí existe una diferencia abismal entre las dos debutantes. Mientras que Blanca tiene claro que quiere seguir explorando las opciones que el mundo de la interpretación le pueda ofrecer, Llúcia no sabe si continuará trabajando como actriz y ni siquiera tiene representante. “Sí, sí, me encantaría seguir trabajando”, cuenta la más joven quien, además, tiene una extensísima formación musical y pensaba en convertirse en médica –estudia el bachillerato de ciencias de la salud– hasta que Alauda Ruiz de Azúa se encontró con ella.“Todavía estoy pensando cómo. Mucha gente que se quiere formar lo hace porque nunca ha trabajado antes como actor, pero yo vengo de un rodaje en el que he tenido el curso intensivo de interpretación. Disfruto de esto e iba a los castings tranquila porque sabía que si no me cogían, iba a llegar a mi casa, mis padres me iban a alimentar y todo bien”, continúa antes de añadir: “Me gusta saber que lo hago porque es algo que me apasiona y no lo necesito para vivir. Estudio otra cosa y me gusta tener un suelo. No me gustaría ser una actriz que hace trabajos para ganar dinero; a lo mejor hago una película cada tres años, no sé si como Los domingos, pero sí con un propósito”.

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