26/06/2026

Brujas y TikTok: por qué la generación Z se rinde ante la brujería

Webber, que ha trabajado con compañías globales de bienestar y estilo de vida durante casi tres años, afirma que la primera pregunta que las marcas deberían hacerse es por qué quieren integrar la espiritualidad en su oferta. “He colaborado con sellos musicales, empresas de wellness e incluso en lanzamientos sincronizados con la luna llena. Pero solo tiene sentido cuando hay una intención clara detrás y cuando la experiencia se alinea genuinamente con los valores y la comunidad de la marca”. Añade que este enfoque resulta especialmente natural en los ámbitos de bienestar y estilo de vida, donde la espiritualidad suele complementar prioridades de salud mental y el creciente interés de las personas por el bienestar general.

Halil lo ha comprobado de primera mano en su trabajo con Dior, donde las experiencias intuitivas conectan directamente con la herencia de la marca. Gracias a esa línea de continuidad, las sesiones de tarot de Halil se perciben menos como un gancho y más como una prolongación de la visión del fundador. Pero también subraya la importancia de seleccionar cuidadosamente a los expertos. “Las marcas deben asegurarse de que los profesionales estén acreditados, formados y sean de confianza”, advierte Halil. “Nada de buscar tarotistas en Google. Las recomendaciones lo son todo. Siempre hay alguien que conoce a alguien bueno”.

Es importante destacar que, desde el punto de vista comercial, hay otras maneras de participar de este universo más allá de contratar a un tarotista para un evento. Cassandra Napoli, directora de marketing, eventos y tendencias culturales en WGSN, asegura que los consumidores más jóvenes encuentran en temas como la astrología, el misticismo o la videncia un punto de unión muy significativo. “Se pueden ofrecer talleres o contenidos de marketing en torno a estos temas, integrar subculturas y estéticas emergentes que inspiren las campañas o los productos futuros, y apoyarse siempre en asesores espirituales”, explica. Esto significa que incluso marcas que nunca han abordado la espiritualidad pueden hacerlo, siempre que lo hagan con buena intención y bajo la guía de fuentes fiables.

Napoli añade que el retail ligado a la astrología seguirá creciendo, ya que el zodiaco sigue siendo un motor cultural. Señala la colaboración de la marca de cosmética de lujo Tata Harper con las expertas en lunaciones Moonsisters en la Guía 2025 de Belleza Cósmica, un calendario que enlaza los eventos planetarios y las fases lunares con los mejores momentos para practicar rituales específicos de belleza y bienestar. Spiritum Paris, casa francesa de perfumes, ofrece otro modelo: una línea de fragancias basada en la numerología, que permite a los consumidores encontrar aromas vinculados a sus números del camino vital. El comercio físico también se perfila como un espacio prometedor para la experiencia espiritual. “Las tiendas surgirán como entornos de autorreflexión, cuidado y práctica espiritual, con salas de meditación, jardines y momentos de pausa, ofreciendo a los clientes pequeños destellos de calma en medio de la crisis múltiple”, pronostica Napoli.

Ver fuente