28/06/2026

Casa Orzáez: el proyecto gastronómico con más alma de Sevilla

Mare Nostrum es el nombre que recibe esta iniciativa impulsada por María Orzáez, y que nació como un taller de lácteos vivos de leche cruda de cabra de dehesa y fermentos naturales, con sede en Castilblanco de los Arroyos. Escogió aquel paraje por las posibilidades que ofrecía en cuanto a ganadería extensiva y para poder aprovechar así la leche de la florida sevillana, una raza autóctona. La comercialización de los productos fue evolucionando a lo largo de los años, aunque su distribución siempre estuvo centrada en restaurantes y tiendas especializadas. Hasta que los tres hermanos, que entonces residían en Barcelona, tomaron la decisión de regresar a la capital hispalense para apostar por el negocio fa- miliar. “Quería que ellos tomasen decisiones libremente.Yo sentía que algo les faltaba y les propuse aliarnos en un proyecto común. Había un potencial increíble y, además, era darle forma a algo que habíamos hecho siempre”, recuerda la madre.

Casa Orzez el proyecto gastronómico con ms alma de Sevilla

Silvia Retana

El primer paso fue abrir una espacio físico de Mare Nostrum donde poder potenciar la venta directa y posicionarse como tienda especializada. El local incorporaba una mesa larga para catas y pruebas de productos alineados con su filosofía, como los vinos naturales. En el mismo escenario, poco a poco, fueron incorporando el servicio en mesa: vendían frutas, verduras, café de especialidad y panes de masa madre que pedían a gritos orquestar desayunos a base de esos mismos productos que ofrecían en el establecimiento. Este formato se mantuvo hasta que el proyecto empezó a demandar, no solo un local más grande, sino acercarlo más al concepto de restauración. La incorporación de Pablo –el más pequeño de los hermanos, que había estudiado cocina en la capital catalana– fue el detonante: “Al volver de Barcelona, teníamos el espacio en la Avenida de Cádiz, y quise venir aquí a apostar por el negocio familiar. La verdad es que no teníamos una guía de lo que queríamos hacer, así que hemos ido desarrollando el negocio a medida que ha ido evolucionando”.

Casa Orzez el proyecto gastronómico con ms alma de Sevilla

Silvia Retana

Casa Orzez el proyecto gastronómico con ms alma de Sevilla

Silvia Retana

Con la familia reunida en Sevilla, era el momento de dar un paso más. Así, en 2024, abrió sus puertas Casa Orzáez (calle Betis, 67): un lugar que hace las veces de cafetería, restaurante, obrador, tienda y espacio para eventos pensado para ofrecer una alternativa a los negocios gastronómicos tradicionales y pensada, sobre todo, para el público local. Un proyecto con muchas aristas pero un único propósito: cuidar y alimentar a una clientela que aprecia el producto artesanal y sostenible.

Casa Orzez el proyecto gastronómico con ms alma de Sevilla

Silvia Retana

Casa Orzez el proyecto gastronómico con ms alma de Sevilla

Silvia Retana

Casa Orzáez es una delicia y el mimo que los cuatro miembros de la familia han puesto en la iniciativa se aprecia en cada detalle. La ubicación cuenta con un rincón de productos a la venta, entre los que se encuentran vinos naturales de bodegas emergentes como En Movimiento o café de especialidad de tostadoras pequeñas como Three Marks (Barcelona). Y, por supuesto, productos de elaboración propia: de los quesos de Casa Orzáez a la granola que hornean en el obrador, o los encurtidos y fermentados que van más allá de los clásicos –puerro, kimchi, cebolla blanca con flor de capuchina o limón con romero–. Aunque el servicio en mesa es, a día de hoy, uno de los pilares fundamentales de la propuesta. El local vive en constante transformación; por la mañana se ofrecen desayunos a base de café de especialidad, panes de masa madre y los quesos y fermentos de Casa Orzáez, así como sus propias compotas. La carta de comidas y cenas, diseñada por el propio Pablo Ortiz, apuesta por dar una nueva visión a las elaboraciones populares. “Nuestra idea siempre ha sido ofrecer el producto local y lo más de temporada posible. A mí, personalmente, me gusta la cocina tradicional de cuchara y hemos intentado mantener su esencia”, confiesa el chef. Sin embargo, en este momento, esta propuesta está relegada al servicio de catering y los eventos privados, que tienen como escenario principal la azotea del mismo edificio. Una terraza desde la que se aprecia una panorámica inigualable de la capital hispalense: el río Guadalquivir en primer plano y la Giralda como telón de fondo; un espacio a la altura de un recetario tan honesto y terrenal como ambicioso.

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