01/07/2026

‘Caza de brujas’: La diseñadora de vestuario Giulia Piersanti viste a Ayo Edebiri y Julia Roberts

Muchas películas que surgieron del movimiento #MeToo optaron por la sobriedad en lo que a la estética y la sastrería se refiere. Recordemos, por ejemplo, los apagados jerséis de cuello alto y las deprimentes oficinas grises de The Assistant (2020), de Kitty Green, o a Jodi Kantor y Megan Twohey, reporteras de The New York Times e interpretadas por Zoe Kazan y Carey Mulligan en She Said, cuando descubren que llevan prácticamente el mismo vestido blanco de moda rápida en uno de sus viajes de trabajo. Pero el nuevo thriller psicológico de Luca Guadagnino, Caza de brujas, no renuncia al lujo discreto como modo de expresión: sus atuendos han corrido a cargo de Giulia Piersanti, jefa de vestuario de punto de Celine y habitual colaboradora del director italiano (en Cegados por el sol, Call Me by Your Name y Hasta los huesos, por ejemplo).

La trama de Caza de brujas gira en torno a la relación entre Alma Imhoff (Julia Roberts), profesora de la Universidad de Yale, y su protegida Maggie Resnick (Ayo Edebiri), que se resiente cuando Resnick acusa a uno de los colegas de Imhoff de acoso sexual. Hemos hablado con Piersanti sobre su larga amistad con Guadagnino, las diferencias entre el diseño de moda y el vestuario de las películas y la decisión de alejarse de la feminidad y la comodidad en la vestimenta de Imhoff y Resnick.

¿Cómo conociste a Luca Guadagnino?

En una cena, hace años, a través de un amigo común. Desde entonces siempre hemos mantenido el contacto. Yo tenía veintipocos años, así que los dos éramos bastante jóvenes, y empezamos a trabajar juntos más tarde. Pero antes que nada éramos muy buenos amigos.

Llevas diez años trabajando con él. ¿Qué es lo que más valoras de vuestra colaboración?

En primer lugar, la amistad. Cuando Luca y yo trabajamos juntos en una película, nos alojamos en el mismo hotel y salimos por ahí antes y después. Estamos muy unidos, nuestro vínculo es muy fuerte. Cuando abordamos un proyecto juntos, siempre me pregunto: “¿Cómo puedo contribuir al proyecto de mi amigo? ¿Cómo puedo hacer todo lo posible para apoyarle?” Además, Luca siempre me asombra con su personalidad. Es alguien que vale para todo: rodar, hacer fotos de moda o arquitectura… Si en algún momento estoy cansada, me digo: «No: si Luca puede hacerlo, yo también» (ríe). Es sin duda el amigo que más me inspira. Tiene mucho talento y tenemos muchas cosas en común.

¿Cuál es la mayor diferencia entre tu trabajo para las películas de Guadagnino y tu papel como jefa de prendas de punto en Celine?

He trabajado como diseñadora de moda desde que era muy joven. Empecé a los 20 años, así que llevo mucho tiempo con ello. Lo que tienen en común mi trabajo como diseñadora de moda y mi trabajo como diseñadora de vestuario es que ambos se nutren de la memoria, del pasado, y de observar cómo y por qué la gente se viste como se viste. Para mí, la moda está más relacionada con crear algo nuevo y relevante hoy y mañana, mientras que el cine se fija en el pasado. Con Luca he hecho muchas películas ambientadas en los años setenta y ochenta. La memoria alimenta mi creatividad e investigación en ambos trabajos, pero en la moda la utilizo para crear algo nuevo y plantearme cómo avanzar a partir de ahí. En el cine, reflexionas sobre ello y lo utilizas para algo que está en el pasado o en el presente.

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