Foto: Pepe Lóbez/Netflix. Estilismo: Mónica Oliver
Se encuentra Clara Galle aquí con las mencionadas Salas y Usero. Tres ejemplos de la nueva generación de actrices que piden paso. “Antes de la serie yo ya admiraba mucho a Claudia y a Paula. Cuando me dijeron que iba a hacerla pensé ‘qué guay, pero tengo que estar a la altura’”, explica la actriz. “Claudia es esa hermana mediana que a la vez tiene que hacer de madre y está solucionando, solucionando y solucionando. Al contrario, mi personaje está acostumbrado a que le solucionen, le solucionen y le solucionen. Estaba muy claro el rol de cada una. Con el personaje de Paula, Cristina, la relación es diferente. Elena sabe lo que Paula y Cris chocan e intenta ponerlo todo en paz”.
Esta Elena supone un salto para Clara Galle. Por el mencionado –y comentadísimo– hecho de ser una mujer con una hija, sí, pero también por ser un papel que poco tiene que ver con aquella Amaia de Olympo, la Raquel de A través de mi ventana o Eva, el personaje que tuvo en el reboot de El internado. Galle ya no es una niña y sus papeles viran a lugares más adultos. “Sí”, responde rotunda la actriz. “Estoy teniendo el privilegio de tener mucho trabajo. Desde que hice A través de mi ventana tuve muy claro que quería apostar por cosas muy diferentes, aunque supusiera un reto y que no saliera de diez, que el espectador tuviera que ver mi proceso de aprendizaje y no solo el resultado. Estoy muy contenta con el resultado porque creo que he dado un registro diferente. No me he ido a lo cómodo y me he arriesgado”, profundiza. “No me gustaría pasar superficialmente por ningún proyecto que hago”.
“Tengo la edad que tengo, la cara que tengo y suelo dar la edad que me piden en pantalla. Todas las producciones juveniles me han llevado donde estoy, no reniego de ello”, ahonda la actriz. “Estoy intentando tomar otras decisiones, aunque eso no quiere decir que vaya a dejar de hacer rom-coms juveniles porque me flipan. Haciendo de adolescente o persona muy joven puedo contar cosas con sustancia. No voy a renegar de todo esto y me voy a pasar a lo otro. Todo lo que acepto de lo que me proponen ya no tienen que ver quizá con el puro entretenimiento juvenil”.

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