Cómo mantener tu rutina de ejercicio físico más allá de enero
Que las inscripciones a los gimnasios suban en enero casi al mismo ritmo que el número de lesiones deportivas –los médicos dan fe de esto último– explica que, en materia de ejercicio físico, el ‘despacito y con buena letra’ es fundamental. Y no solo para evitar problemas físicos –pasar de 0 a 100 no suele acabar bien–, sino también para minimizar el riesgo de abandonar antes de que acabe el mes. Por eso hemos hablado con la traumatóloga María Vitoria Sola, doctora y muy deportista, para saber de qué manera fácil podemos mantener la rutina de ejercicio más allá de los buenos propósitos.
#1. Busca un refuerzo psicológico
“Al principio hay que tirar de disciplina, no te viene la motivación sola”, explica la doctora, que insiste en la importancia de buscar un motivador psicológico a modo de refuerzo (ya que los resultados físicos tardarán un poco más en llegar). Puede ser escoger un conjunto deportivo bonito (olvida las camisetas de merchandising), pensar en el desayuno tranquilo que vas a tomarte después o reservarte el día de entrenamiento para pedir tu café rico de especialidad en tu lugar favorito.
#2. Si un día no puedes ir al gimnasio, camina
Lamentarse por no poder ir un día al gimnasio suele terminar en abandono de la rutina. Al fin y al cabo, no siempre es posible cumplir con lo idealmente establecido y no debemos castigarnos por ello. Pero intentar compensar de alguna manera nos va a hacer sentir mejor a nivel emocional y mantener el hábito. Por eso la experta aconseja ver la manera de ejercitarse. Puede ser caminando –“Un buen ritmo sería 5-7 kilómetros a la hora”, dice– o haciendo una pequeña tabla en casa con mancuernas o gomas. Eso sí, recuerda algo fundamental: “Para la salud articular hay dos cosas muy importantes: moverse y entrenar la fuerza. Moverse es caminar, subir escaleras o cuestas, aparcar el coche más lejos para caminar más. En cambio, ejercicio es mover peso, el de tu cuerpo o con poleas, mancuernas… eso fortalece la musculatura. Caminar no se considera ejercicio, aunque el día que no vas al gimnasio es una buena alternativa”, explica. Eso sí, algo es mejor que nada. Para muestra un botón: según datos de un estudio llevado a cabo por Unobravo, plataforma de psicología online, Madrid es la segunda ciudad más activa de España (se facilita el movimiento cotidiano) y la que tiene la tasa más baja de obesidad. Por algo será.
#3. No empieces a lo grande
No lo hagas por dos motivos: los objetivos poco realistas son más susceptibles de ser abandonados y el riesgo de lesión es mayor. Así nos lo explica María Vitoria Solá, que confirma que el repunte de lesiones en las consultas de traumatología en enero es “brutal. No se puede empezar a lo loco, es necesario aprender y empezar con sesiones supervisadas y guiadas y en el caso de hacer deportes de impacto como pádel, es importante estar en forma”, concluye.

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