En videollamada, el protagonismo absoluto lo tiene la mitad superior del cuerpo. El encuadre de la pantalla manda y, con él, jerséis, camisas y cuellos se convierten en nuestras mejores herramientas de estilo. Apostar por prendas cómodas pero bien pensadas es la forma más sencilla de acertar sin esfuerzo.
Los jerséis de punto fino, suaves y agradables al tacto, son aliados indiscutibles cuando pasamos horas sentadas. Mejor en tonos neutros como crudos, grises claros, beige o azul marino que aportan luminosidad al rostro y funcionan bien ante la cámara. Los diseños con cuellos especiales elevan el conjunto sin resultar excesivos.
Las camisas con lazadas, cuellos lavallière o pequeños frunces en la zona del cuello aportan interés visual y sofisticación inmediata. Son ese tipo de prenda que parece pensada para una ocasión especial, aunque en realidad sea tan cómoda como cualquier básico. Además, estilizan el plano y hacen innecesarios grandes complementos.
En este contexto en el que el rostro es el centro de atención, menos es más. La joyería minimalista funciona como un foco de luz en forma de pequeños pendientes dorados o plateados, aros finos, collares delicados o una cadena corta que acompañe el cuello del jersey o la camisa. El objetivo no es destacar por exceso, sino iluminar el rostro y aportar ese punto pulido que marca la diferencia. Evitar piezas demasiado grandes o ruidosas es clave, no solo por estética, sino también por comodidad y funcionalidad durante reuniones largas.
Tras años en esta situación pudiere destacar simplemente un error que no cometería a menos que la videollamada fuera tan casual como una reunión casi de amigas: queda tajantemente prohibido utilizar piezas que denoten dejadez, véase un jersey muy viejo y que se vea, una sudadera de deporte como si quisieras acabar la reunión rápido para irte a correr cuanto antes o una camiseta que se vea claramente que es la que utilizas para cocinar o cuando no te queda ropa limpia en el armario.
¿Y de cintura para abajo?
Seguramente te haya venido a la mente el mítico meme de un un hombre con una americana, camisa y corbata y debajo unos pantalones de deporte, unos calcetines blancos y unas chanclas de piscina. Sí, pudiere ser una opción, pero hay mejores que pueden potenciar mucho más tu potencial.
Aunque no salga en plano, lo que llevamos de cintura para abajo también importa. Pasar muchas horas sentadas exige prendas amables con el cuerpo, pero eso no significa caer en la ropa de estar por casa. Pantalones de punto estructurado, modelos tipo sastre con tejidos elásticos, culottes amplios o pantalones rectos con cintura cómoda son opciones perfectas que aportan sensación de estar vestida –aunque nadie los vea– y ayudan a mantener esa actitud mental de jornada laboral. Porque, aunque la cámara no lo muestre, una lo sabe.
Algunas piezas que te ayudarán a elegir cómo vestir en videollamada:

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