¿Oscura y misteriosa? Ya no. Dakota Johnson ha cambiado su moreno intenso por algo más brillante, y Vogue se ha enterado directamente por la mujer que ha llevado a cabo la transformación.
«El color es lo que yo llamo dirty blonde«, explica la colorista Tracey Cunningham. «Es un rubio suave, de bajo contraste, que mezcla tonos fríos y cremosos con un sutil subtono moreno en la raíz. No es excesivamente brillante ni requiere mucho mantenimiento. En cambio, tiene una calidad difusa y dimensional que resulta muy natural y lujosa».
Cunningham utilizó una técnica que su compañera colorista Kari Hill creó al conseguir el rubio perfecto de Carolyn Bessette-Kennedy de Sarah Pigeon para la serie Love Story. «En lugar de basarse en el balayage tradicional o el clásico tinte, el color de Johnson se creó mediante una combinación de láminas de precisión y un trabajo de color a medida para obtener un resultado más refinado y dimensional», explica Cunningham. La directora creativa de color de Schwarzkopf utilizó el Blondme Premium Lightener de la marca para «levantar selectivamente mechones específicos de la base morena natural de Dakota Johnson, centrándome en una colocación controlada y estratégica en lugar de un aclarado general». A partir de ahí, matizó con el tono rubio medio de Igora Vibrance para crear dimensión sin dejar de difuminarlo.



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