El 25 de octubre de 1984, la fotógrafa, escritora y artista conceptual Sophie Calle inicia un largo viaje en tren, de un mes de duración, que la llevará de París a Japón. Allí permanecerá otros dos meses, gracias a una beca de estudios concedida por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Como no puede ser de otra manera dada su extraordinaria pulsión creativa, el trayecto queda registrado desde el primer momento a través de imágenes y palabras.
Un íntimo diario, cuajado de esos fortuitos hallazgos que solo propician los desplazamientos físicos, que un día recibe un inesperado golpe: ocurre en la jornada 93, cuando había planeado reencontrarse con la persona amada en Nueva Delhi. Al llegar al aeropuerto, le trasladan un telegrama en el que pone que el hombre al que espera no va a llegar. Por el contenido del mensaje, parece tratarse de un accidente. Horas después, su hipótesis se confirma, pero en un sentido inesperado: ha conocido a otra mujer. Lo que viene después es una exploración del duelo sentimental que desemboca en una eficaz terapia colectiva.
Todo esto ocurre en Dolor exquisito, un libro de Calle (París, 1953) que vio la luz originalmente en 2003 y que la editorial Comisura publicó en español –en un cuidadísimo formato– el pasado marzo. Laura C. Vela, escritora y cofundadora de este pequeño sello independiente, ahonda en la fascinación que le produce un volumen que en las últimas semanas parece haber conquistado también a muchos prescriptores literarios en Instagram.
Detalle del interior del volumen.Pablo Martínez Pineda


Más historias
Anne Hathaway con pijama y el bolso Le City de Balenciaga: el look “comfy chic» perfecto para el verano
Pantalones de cordones, el básico elegante de verano por el que todos te preguntarán
Los vestidos con estampado de leopardo más apetecibles del momento