Inés de Ramón es ya el nombre más repetido de las últimas semanas, desde que durante el Festival de Venecia hiciese su debut oficial como pareja de Brad Pitt. Y es que aunque ya en 2023 se había vinculado a la americana de origen español con el actor, ha sido este último mes cuando la pareja ha decidido confirmar su relación ante el ojo público.
Desde entonces, cada una de las apariciones de De Ramón se ha convertido en una auténtica declaración de estilo: de su espectacular vestido escultórico durante su paso por Venecia, a su más reciente conjunto de chaleco y pantalón para una cena en Nueva York, todos y cada uno de sus looks nos han ido dando pequeñas pistas de hacia dónde van sus gustos en materia de moda.
La última de estas señales, de hecho, nos la ha brindado hoy mismo: con un conjunto de cashmere en tono cámel que combinaba jersey de manga corta y falda midi, De Ramón ha dejado claro, una vez más, que el suyo es un estilo que apuesta por la sencillez y la elegancia de los patrones limpios. El diseño, obra de Lisa Yang, representa una de las tendencias que más veremos la próxima temporada otoño/invierno: la de los conjuntos de dos piezas monocromáticos. Una elección que encajaba a la perfección con el tono de piel aceituna de la americana, que a su vez optó por combinar el conjunto con un bolso blanco Peekaboo de Fendi y unos stilettos color nude de Christian Louboutin.
Un look sin fisuras que, una vez más, sienta las bases de ese estilo pulido y elevado que De Ramón ha cosechado durante las últimas semanas. Brad Pitt, por su parte, ha optado por una elección mucho más rotunda: un conjunto amarillo de Marni que conjugó con unos mocasines también amarillos. Dos elecciones casi antagónicas (Pitt escogió la modernidad y la diversión mientras que su pareja lo hizo por la elegancia más clásica), pero que sin embargo funcionan juntos a la perfección. Porque, a veces, los polos opuestos se atraen.

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