Inés de Ramón confirma que el nuevo ‘boho chic’ es más romántico que nunca
Aunque parezca que la moda avanza en una única dirección marcada por las líneas limpias, las paletas neutras y las siluetas depuradas, toda tendencia genera inevitablemente su propia respuesta. Para que exista el minimalismo, tiene que existir su contrario. Y precisamente cuando el lujo silencioso parecía haber conquistado definitivamente nuestros armarios, una nueva corriente comienza a recuperar terreno: el regreso del boho chic. Pero no un boho cualquiera. No hablamos de aquella estética desenfadada y despreocupada de los años 2000, no. La versión que hoy conquista a las insiders es más refinada, más romántica y mucho, pero mucho más sofisticada. Una reinterpretación del hippie-chic que encuentra en los tejidos fluidos, los volúmenes suaves y las referencias artesanales su principal lenguaje estético. E Inés de Ramón acaba de ofrecer una de las mejores demostraciones de este fenómeno con último estilismo.
Durante su aparición junto a Brad Pitt, la empresaria apostó por un vestido vaporoso en tono marfil con detalles de encaje en la parte del escote y en los tirantes anchos, una chaqueta de cuero en color verde oliva de mangas abullonadas y un bolso de inspiración vintage sacados directamente del universo visual de Chloé.
Todas las siluetas que vestía Inés huían de la rigidez sumergiéndose en el universo del fluir que tanto caracteriza la esencia bohemia. Incluso la chaqueta siendo el contrapunto más urbano y estructural mantenía la suavidad del conjunto a través del corte de las mangas en forma abullonada. Un juego de texturas tan estratégico como apetecible.
El estilismo de Inés de Ramón encarna un cambio de sensibilidad. Una forma de entender la feminidad más suave que rígida, más intuitiva que calculada y más romántica que racional. Porque si el lujo silencioso nos enseñó el valor de la contención, el nuevo boho chic parece dispuesto a recordarnos que la moda también está para soñar con mundos de fantasía en la gran ciudad.


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