La actriz se decantó por un vestido verde jade enjoyado, con escote corazón y péplum, de la colección primavera 2026 de Armani Privé.
A pesar de que no hizo su elección final hasta el día de los Oscar, Hudson tenía algunos criterios: “Quería tener una silueta realmente bonita en la alfombra, y quería estar bien y sujeta, que se sienta elegante y sentirme brillante y colorida”, explica. En esencia: “Quiero sentir que respiro”.
Y aunque lleva en la carrera de premios desde el año pasado, Hudson quería que su vestido señalara lo que viene a continuación, no lo que está dejando atrás. “Quiero que parezca algo nuevo, como el principio de una creación, no su final”, cuenta. “Creo que estos momentos pueden parecer la parte final de esta experiencia, y lo son. Pero para mí, energéticamente, quiero que parezca el comienzo de un nuevo capítulo”.
Julian Hamilton/Getty Images




Más historias
Por qué Madonna puede permitírselo todo (y por qué “envejecer con dignidad” puede significar cosas muy diferentes)
Fútbol femenino en el cine: 7 películas que no te puedes perder
planes de julio: la guía definitiva para escapar (o disfrutar) de las altas temperaturas