Kate Middleton reafirma su elegancia en el acto oficial del Día del Recuerdo
La princesa de Gales –acompañada por su hijo, el príncipe George– acudía anoche al concierto del Día del Recuerdo en el Royal Albert Hall. Y hoy, continuaba con su agenda de compromisos para capitanear las celebraciones del Día del Recuerdo junto a la reina Camila, en una cita anual en la que el pueblo británico homenajea a todos los fallecidos en acto de servicio desde la Primera Guerra Mundial hasta la actualidad.
Manteniéndose fiel al código de vestimenta ‘todo al negro’ que requiere este solemne evento, Kate Middleton recuperó un impecable abrigo con solapa asimétrica firmado por la diseñadora Catherine Walker. Lo acompañó con una blusa con chorrera de encaje que sobresalía por encima del abrigo, así como con un tocado escultural de Lock&Co, muy en línea con la tradición británica.
Al igual que en su aparición en el concierto de la noche previa, la royal también puso el foco en su elección de joyas. Por ello, escogió esta vez los pendientes de perlas Collingwood de Lady Di y un broche dorado en forma de avión de la Royal Navy Fleet Air Army. Un contraste interesante respecto a a los pendientes (también de perlas) de Isabel II y el broche en forma de cardo que había lucido apenas unas horas antes.
La princesa entendió nuevamente el código de vestimenta oscuro, aunque hubo notorias diferencias frente a su look del año pasado, demostrando así su versatilidad. En esta ocasión, en lugar de recoger su pelo en un moño trenzado, llevó su melena ashy blonde suelta y peinada con muchas ondas. Y, a diferencia del simbólico broche de amapola que suele sacar del joyero en esta fecha, optó por un adorno de una sola flor, cuyos volantes evocaban los pétalos de la amapola.
Todo resultó en un estilismo solemne y lleno de matices, en el que cada detalle estaba cuidado al milímetro, y que selló la capacidad de Middleton para equilibrar respeto, tradición y estilo en un acto oficial tan sustancial como este.
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