29/06/2026

Kate Middleton y el misterio detrás de los zapatos que llevó el día de su boda

No cabe duda de que el look de boda de Kate Middleton, la princesa de Gales, es uno de los más icónicos del siglo, si no el más. Su vestido con cola kilométrica inspirado en Grace Kelly, diseñado a medida por Sarah Burton para Alexander McQueen, junto con la tiara Halo Scroll de Cartier y los pendientes de Robinson Pelham son algunos de los elementos más reconocidos de aquel inolvidable conjunto nupcial del 2011. Sin embargo, hay un detalle del que apenas se habla: los zapatos que completaron su look. Y no es casualidad, pues existe una razón detrás de esta discreción.

Durante años, el mundo desconoció cómo eran exactamente los zapatos de la princesa, un misterio que mantuvo a todos intrigados, pues parecía que hasta el más mínimo detalle de aquel día había sido compartido. Sin embargo, en 2017, justo cuando pensábamos que lo sabíamos todo sobre el look nupcial más inspirador de la década, salieron a la luz los detalles de los zapatos que Kate lució el día de su boda.

La boda de Kate y William se convirtió en uno de los eventos televisivos más vistos a nivel mundial. Se estima que más de dos mil millones de personas vieron la ceremonia a través de la televisión, a las que se sumaron millones más que la vivieron en directo, ademas de las cerca de un millón de personas que se reunieron en las calles de Londres.

Aunque hay muchos motivos que explican la enorme expectación que generó este matrimonio, uno de los más evidentes fue la emoción en torno al look de novia de la futura princesa. Kate Middleton ya era reconocida como un icono de la moda antes de la boda, por lo que la anticipación en torno a su vestido, los diseñadores involucrados y su imagen en general convirtió el evento en algo especialmente relevante para los amantes de la moda.

A pesar de las innumerables fotografías tomadas durante la celebración, entre la emoción del momento y la larga cola del vestido, que cubría casi por completo los pies de la novia, el público nunca llegó a ver los zapatos. El diseño del vestido, con sus hermosas mangas de encaje y su imponente silueta, ocultaba casi por completo los zapatos.

No fue sino hasta seis años después del gran día, cuando se reveló una imagen del par exacto que llevó la princesa: unos salones Alexander McQueen de punta semi redondeada, confeccionados en satén duquesa color marfil y bordados a mano con encaje por la Real Escuela de Bordado. Un par sumamente clásico, en sintonía con el vestido de la princesa.

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