La boda en Madrid de Alejandro Miralles y Estefanía Grandío
Alejandro Miralles, director creativo de Pedro del Hierro, Cortefiel y Otto, y Estefanía Grandío, directora creativa de The New Society, se conocieron hace 18 años. “Él era mi jefe y, desde el primer momento, supe que era él”, confiesa Estefanía. Fruto de su amor nacen Valentina, de 11 años y Matteo, de 8. “Nunca habíamos pensado en casarnos, pero con el paso de los años, y de una manera un poco inversa a lo habitual, nos hacía ilusión formalizar nuestra relación. Nunca imaginé que Alex me lo pediría, y la verdad es que ha renovado por completo la ilusión, además de poder celebrarlo junto a nuestros hijos”, reconoce la novia.
Tras tantos años de relación, Alejandro le pidió matrimonio a Estefanía hace justo un año en el Hotel Atrio. “Después de 17 años juntos, la verdad es que no me lo esperaba”, confiesa Estefanía. “Tras la cena subimos a la azotea a tomar algo y yo veía a Alex haciendo cosas raras. Luego, justo, subió otra pareja y le fastidió el momento. La anécdota es que, de los nervios, creo que no dije nada y simplemente me emocioné. Cuando salimos, al cabo de diez minutos, me preguntó: ‘¿Pero has dicho que sí?’ Y yo, claro, ¡sí!”, añade.
Una celebración otoñal en el Hotel Santo Mauro
La pareja celebró el enlace el pasado 25 de octubre en el Hotel Santo Mauro. “Reunir a nuestros amigos fue muy especial, porque hemos vivido en tres ciudades diferentes y, debido a nuestro trabajo, nuestros amigos más íntimos no viven en Madrid. Vinieron desde A Coruña, Nueva York, Barcelona… Poder reunir a tanta gente querida y celebrar la boda oficiada por nuestros hijos, para que vivieran ese momento, fue realmente emocionante. Y, a decir verdad, todo fue perfecto”, explican.
Los novios no querían una boda típica y, para su organización, contaron con la visión creativa de Octubre Studio. “Queríamos descontextualizar un palacio y no hacer una boda típica, sino una celebración con las personas que más queremos, centrada en el amor. Con champagne, ostras, gildas… algo elevado y a la vez informal. Le llamamos ‘The Shape of Love’”, dice la pareja. “Al tener tanta información sobre el hotel y ser un lugar tan maravilloso, nos centramos en pocas cosas, pero muy pensadas: el color marrón de los manteles, la platería y la selección de flores, así como el detalle de las hueveras y la papelería neutra. Cada elemento fue cuidadosamente elegido para que la celebración tuviera un estilo sofisticado, pero cercano y auténtico. Para la producción contamos con Octubre Studio. Partimos de lo que el hotel ya ofrecía: las sillas Tiffany, la platería, y complementamos con elementos que hicieran la celebración aún más personal y cuidada”, añaden. Octubre Studio también se encargó de la papelería y de los arreglos florales, estos últimos de la mano de Flores Mercuriales. Del catering se ocupó el Hotel Santo Mauro –y de la tarta nupcial Sarina Castagnoli–, de inmortalizar el gran día Días de Vino y Rosas y, de amenizar el cóctel, Son Cubano.
Los looks nupciales de Alejandro y Estefanía
El día anterior a la boda, en lugar de la típica preboda, la pareja organizó una quedada informal para reunir a sus invitados que venían de diferentes lugares. Para la ocasión, Estefanía apostó por un vestido cómodo y elegante de Totême que se había comprado en Nueva York y Alejandro eligió una field jacket con cuello tira, cuatro bolsillos y cinturón del propio tejido, acompañada de un pantalón de dos pinzas con volumen.

Más historias
Una carta de amor a Rocío Jurado, por Lidia García
‘Sentido y sensibilidad’: Un primer vistazo a la nueva adaptación, con Daisy Edgar-Jones como protagonista
Boda de Teddy Kennedy III y Rose Esselstyn: un emotivo enlace cargado de música en una histórica granja familiar