La boda en Málaga de Rafa y Rubén: una celebración en el Cortijo la Zafra
El artista Rafa García y Rubén, fundador de Garado Studios eligieron Málaga para celebrar su boda. “Málaga no era solo un escenario: era origen, memoria, familia. Era la raíz desde la que había crecido todo lo demás”, explican los novios. De hecho, fue en la playa donde Rafa pasó sus mejores veranos de la infancia en la que Rubén le pidió matrimonio un 30 de diciembre.
La pareja celebró su boda el pasado 30 de mayo en Cortijo La Zafra, una finca con cuatro siglos de historia. Para la organización contaron con el equipo de wedding planners de La boda de Nicoletta y, para la producción, con Lira Producciones. Más que una temática, Rubén y Rafa querían que su boda girase en torno a un concepto, el de Más allá del tiempo y el lugar, que versa sobre la idea del amor de la pareja, y que se hizo extensivo tanto en la ceremonia como en el resto de la boda.
Este concepto se tradujo en una decoración llena de velas, en un sendero de claveles que guiaba a los novios e invitados al altar, en una escultura de sillas, en la tenue luz de las lamparillas de Sklum que adornaban las mesas del banquete, en manteles de azul profundo, en telas blancas drapeadas y también en muchas calas. Y es que la cala es mucho más que una flor para esta familia. Fue la flor que llevó la madre de Rafa el día de su boda. Y es también la forma que tiene su recuerdo de hacerse presente. De sentarse entre los invitados. De acompañar desde otro lugar. De decir, sin palabras que el amor no entiende de ausencias.
Las sillas, grandes protagonistas de la decoración de esta boda, también tenían un significado especial para los novios. Rubén suele decir que una silla es mucho más que una silla. Es un lugar donde descansar. Donde sentirse seguro. Donde quedarse. “Para mí, eso es Rafa”, señala Rubén.
Para los arreglos florales contaron con Blumental; el catering corrió a cargo de Quilicuá; la papelería fue cosa de los novios –aunque las invitaciones fueron de El Tintero–; para las fotografías contaron con Cupida Studio y para el vídeo con Ruth Carpintero.
Además de muy estética, la boda de Rafa y Rubén fue de lo más emotiva. “Hubo lágrimas. Muchas. De esas que no nacen de la tristeza, sino del privilegio de estar viviendo algo que importa. De ver el amor delante de uno, sin adornos, sin prisas, sin miedo”, cuenta la pareja. Y, por supuesto, también se respiraba felicidad y alegría en el ambiente. «Fue una boda muy andaluza, se notaba en el ambiente; la gente disfrutando, la luz, las sonrisas, se notaba en el ambiente que la gente tenía ganas de disfrutar y pasarlo bien”, comenta Rafa.
Tampoco faltó la música: Son del puerto actuaron en el cóctel, Palmeros en la cena, después la voz de Alejandro Estrada y, en la fiesta, el Dj Ardiya. Los novios abrieron el baile con ‘BABIECA!’, de Guitarricadelafuente. “Ocurrió algo que no estaba en el programa, pero sí en la historia de la familia: los padres, los hermanos, los tíos, los primos… acabaron bailando por bulerías”, señalan Rafa y Rubén.

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