‘Las Conchas’: así fue fue la boda en Marbella de Alejandra y Álvaro
“Para el que no lo sepa, oficialmente Ale dice que me conoció en una fiesta de disfraces del año 2022 de indios y vaqueros. Lo cierto es que yo la conocí en una fiesta en mi piso de Andrés Mellado 106, unos 8 años antes. Ella no me recordaba. Pero yo a ella sí. Como para no”. Así comenzó el discurso que Álvaro pronunció ante sus invitados en su boda con Alejandra, celebrada el pasado 11 de octubre. “Desde fuera somos opuestos. Pero por dentro, inevitablemente inseparable. Él es ingeniero aeronáutico y consultor; yo soy un alma creativa que lleva más de 7 años trabajando en el mundo de la cosmética, en L’Oréal. Álvaro es un vasco discreto; yo una andaluza de labia infinita. Así fue como, contra todo pronóstico, surge nuestra historia una noche de noviembre en la fiesta de disfraces de mi cumpleaños, a la que vino por un amigo en común, y sigue su desarrollo en Madrid, donde pasamos cada fin de semana probando nuevos restaurantes y café especialidad”, nos explica Alejandra al respecto.
Si en algo coinciden profundamente es en su amor por Menorca y, de hecho, uno de los grandes sueños que comparte la pareja es poder comprarse una casa allí. Precisamente por eso, fue el lugar elegido por Álvaro para pedirle matrimonio. “En el Faro de Cavallería de Menorca, en verano, el último día de unas vacaciones allí. Ahora ya tenemos la excusa para volver cada julio. Ese atardecer sin duda quedará en nuestra retina para siempre”, comparte la novia.
Una decoración llena de contrastes
Celebraron finalmente su boda en Marbella: pasaron por el altar en la Iglesia de la Encarnación y, posteriormente, realizaron la celebración en Cortijo Pedro Jiménez. “La denominamos ‘Las Conchas’, como un homenaje a las ciudades que nos vieron crecer: Marbella, por su montaña icónica para los locales, y San Sebastián, por una bahía que no necesita presentación. Una celebración y una metáfora de todo lo que nos hace diferentes, pero, sobre todo, de lo que nos une”, explican.
Sus raíces estuvieron muy presentes en el gran día de Álvaro y Alejandra. Eligieron tonalidades como el rojo y blanco, representativos de sus tierras. “Todo el que me conoce sabía que nuestra boda iba a ser una explosión de color y alegría y no podíamos defraudar con esto. También el azul marino, en contraposición a la explosión de color. La parte más Álvaro, más sofisticada con un cierto aire vintage”, confiesa Alejandra. Siguiendo el concepto y la gama de color de ‘Las Conchas’, los novios apostaron por txapelas para los camareros –que acabaron poniéndose todos los invitados–, mesas largas con manteles de rayas rojas y blancas, flores de Susana Sánchez en colores en tonos como el rosa, el naranja o el amarillo y velas marfil. ”Como anécdota, le dejé en la mesa un ramo de claveles a una de mis mejores amigas y acabaron en todas las chaquetas de nuestros amigos íntimos, haciendo un guiño a la feria», señala. Los novios contaron con catering de Terralda y con las wedding planners de Nude Co. para el gran día. La novia, con ayuda de su cuñada, se encargó de la papelería.

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