El camino de Boga hasta convertirse en Laura arrancó en las redes sociales. “Una amiga me reenvió la convocatoria de cásting, que se había publicado en Instagram. Mandé un vídeo y finalmente me citaron para la prueba presencial”, explica la actriz. A David, artista multidisciplinar que ha sido actor en También esto pasará, Creatura o Autodefensa, por citar unos pocos títulos, este trabajo le llegó en un momento clave. “Un día estaba comiendo en mi casa, pensando en que ojalá me llegara un trabajo y justo me llamó Blanca Javaloy [directora de casting] para contarme que tenía un proyecto encima de la mesa en el que se estaba barajando mi nombre. Eso ha pasado muchas otras veces y luego no ha llegado, pero al final todo se dio y aquí estamos”.
Es complicado no pensar en Yo siempre a veces como en el reverso quizá algo más luminoso de Cardo, aquella serie creada por Ana Rujas, también con producción de Suma Content, que dirigió en su día precisamente Claudia Costafreda. Menéndez lo explica así: “Intento no manejar referentes conceptuales cuando estoy trabajando. Cuando leí el guion y sabía que una de las directoras era Claudia Costafreda, buscando el tono en el que podía llevar la serie, pensé en que adelante con Cardo. Sin hacer Cardo, que el guion no es el mismo y la historia tampoco. Que vaya por ahí y no por otros lugares siempre está bien. Eso lo tiene que decidir el público, nosotros ya tenemos suficiente”, reflexiona quien curiosamente también tuvo una aparición en aquella otra serie.
A través de los seis episodios se pueden ver varias escenas impactantes. Tanto en la fiesta en casa de los amigues de Laura como en esa plaza de Barcelona en el que, en su primera noche juntos, Laura y Rubén experimentan el bajón químico de una noche cargada de drogas. “Ensayamos mucho esa escena. Se consigue porque está muy dentro de lo que es ella como actriz, lo que soy yo y el feeling que se da entre los dos”, comparte el actor. “Esto recuerdo que viene de Marta Loza, que lo tenía bastante pensado. ¿Cómo se podía hacer para que los personajes sientan el agobio? Ponían más comida, el sol en la cara. Se ensayó mucho, no llegamos y nos pusimos ahí a hacer que estábamos de after. El capítulo uno se puede resumir en ‘qué momento del ciego están viviendo’”, cuenta, antes de que Boga apunte entre risas: “Todo el arco del ciego».
Funciona la serie como el retrato de esa generación millennial tardía o pronta gen-z. Ese grupo demográfico que lo tiene complicado. “Obviamente sí. No es solo la historia de una generación, es que estamos en esa realidad, no hay otro escenario”, cuenta la actriz. “Somos hijos de la precariedad. Barcelona y Madrid son muy duras. Es muy crudo y muy hostil”, apostilla Menéndez. “Esa hostilidad es una realidad. La juventud está precarizada y si te quieres esperar a los 45 para tener un bebé o salir de la precariedad, ya no puedes. Se da esa dualidad. Tomes la decisión que tomes te vas a comer un marrón”.

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