Estas son las tendencias en vestidos que estarán por todos lados durante primavera-verano 2026
Si hay algo que anhelamos durante invierno es ese momento en el que por fin podemos llevar los vestidos sin abrigo. Y si algo han dejado claro las tendencias de primavera-verano 2026 es que esta temporada llega vestida de nostalgia: el regreso de siluetas icónicas, explociones de color y, por supuesto, la nueva vida de los estampados.
No sorprende que, en un ciclo marcado por nuevos comienzos y debuts virales, reaparezcan los códigos más representativos de épocas pasadas. Lo que sí toma a muchos por sorpresa es la elección de Cloud Dancer como el Pantone del 2026, luego del auge de colores vibrantes en casas como Loewe, Chloé, Burberry o Versace. Aun así, sea cual sea tu lenguaje estético, esta temporada tiene un vestido que parece pensado exactamente para ti.
El paraíso de los vestidos para la primavera-verano 2026:
Inspirados en la década de los 60: el regreso de la silueta del Gogo dress
Si hay algo que siempre podemos contar que regrese, son las siluetas que evocan claramente una época dorada de la moda. En este caso, el corte A, casi que extremadamente mini (y de vez en cuando con mangas largas) del Gogo dress volvió a reinar las pasarelas. Desde Alberta Ferreti ondeando la bandera de los sesenta con un estilismo absolutamente referencial, hasta Alaïa mezclándolo con unas medias de pierna alta para un impacto disruptivo. Un hit rotundo si me lo preguntan.
Llevarlo en primavera con medias de color (homenaje directo al espíritu vibrante de la década), o con unas botas moteras suena casi a fantasía de moda. Y lo mejor: es una pieza que sobrevive al calendario, lista para usarse seis meses del año porque se adapta a la perfección al verano.
Con flores, pero groundbreaking
Sí, flores. Tras un invierno entero sin verlas, no vamos a renunciar a ellas. Esta temporada aparecieron sobre la pasarela en todas sus formas posibles: con los colores intensos de Chloé, bordadas con mimo en Gabriela Hearst o en versión 3D maximalista de Balenciaga. Con un vestido floral, simplemente, no puedes fallar.
Y hay flor para cada estilo. Altuzarra demostró que las flores también pueden ser goth, con tonos fríos y un aire nocturno—perfectas para quienes quieren ir acordes con la temporada sin sentirse Betty Draper.

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