31/05/2026

Marilyn Monroe y el nuevo libro con algunas de sus fotografías menos conocidas que confirman su especial relación con la cámara

Cuando Monroe se trasladó a Nueva York en 1954, Shaw fue quien le enseñó la ciudad y la introdujo en su círculo más cercano. “Siempre decía que Marilyn adoraba Nueva York y que Nueva York la adoraba a ella”, recuerda Stevens. Fue precisamente durante esa etapa de reinvención cuando realizaron algunas de sus sesiones más conocidas, entre ellas una serie fotografiada en Amagansett. “En la playa, Sam le sugería palabras como ‘Medusa’ o ‘Afrodita’, y ella respondía adoptando distintas poses”, explica. “Es una de mis series favoritas porque resume toda la complejidad que Marilyn era capaz de transmitir: aparece divertida, melancólica, eufórica, enamorada, sola, relajada, reflexiva… a veces posando y otras simplemente siendo ella”.

Tras la muerte de Monroe, Shaw decidió mantenerse al margen de toda la maquinaria sensacionalista que surgió alrededor de su figura y dejó de mostrar muchas de sus fotografías por respeto hacia ella. “No se sentía cómodo obteniendo beneficio de las imágenes de una amiga”, explica Stevens. No fue hasta casi una década después cuando comenzó a compartir parte de ese material y, tras su fallecimiento en 1999, la familia descubrió un archivo repleto de fotografías inéditas y cartas intercambiadas entre ambos.

Las cartas entre Sam y Marilyn siguen teniendo algo de misterio”, comenta Stevens. Según cuenta, Monroe debió guardarlas entre sus pertenencias personales y desaparecieron tras su muerte. Años después reaparecieron inesperadamente en una subasta y la familia Shaw logró recuperarlas. “Cuando llegaron y las leímos, nos reímos y lloramos al mismo tiempo porque eran totalmente Sam: su voz, su humor, su manera de mirar el mundo, incluso con dibujos y bromas escritos a mano”.

Lo que más admiraba Shaw de Marilyn —y lo que, probablemente, sigue fascinando un siglo después— era su espíritu libre. “Ella tenía una libertad muy suya, aunque vivió en una época y en un entorno que no permitían a una mujer ser realmente libre”, explica Stevens. “Se dio a sí misma la validación que muchas veces los demás no le daban. Y además supo encontrar humor y alegría incluso en los momentos más difíciles”.

A continuación, una selección de fotografías de Marilyn Monroe 100: The Official Centenary Book, ya disponible.

Este artículo se publicó originalmente en Vogue.com

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