04/07/2026

Nicola Coughlan para Skims: el impacto positivo de la campaña que confirma la necesidad de todo tipo de tallas

Nicola Coughlan, protagonista de la tercera temporada de ‘Los Bridgerton’, es la imagen de Skims en su última campaña

Kim Kardashian ha demostrado durante los últimos años que, efectivamente, todo el mundo lleva Skims. Y es que desde la creación de la marca en 2019, sus lanzamientos protagonizados por estrellas (desde reuniones de supermodelos de los 90 a Lana del Rey o Rosalía) le han otorgado a la ropa interior y a las prendas moldeadoras un carácter diverso y global que no existía hace diez años. Ahora, tras el furor causado por el reciente estreno de la tercera temporada de Los Bridgerton, la empresaria ha recurrido a una fórmula que conoce bien: contar con una de las actrices más mediáticas de la serie, Nicola Coughlan, para su nueva campaña.

La intérprete, que da vida a Penelope Featherington en la ficción, aparece fotografiada por Elizaveta Porodina en un entorno romántico repleto de flores y con el que se crea un ambiente onírico. A través de su apariencia pictórica y sobre todo, gracias a su protagonista, las imágenes han tenido una acogida excepcional. Una reacción que Porodina atribuye de manera categórica a la persona retratada. “A veces es difícil valorar tu propia obra, más incluso si eres crítico con aquello que creas. En este caso, Nicola infundió tanto de sí misma que hizo el trabajo increíblemente fácil de adorar”. Una singularidad en la que la personalidad de la actriz, asevera, fue vital. “Tenía la expectativa de que iba a ser una persona dulce y fue un verdadero ángel. Y eso es raro de lograr cuando trabajas con tantos ojos puestos en ti, actuar de forma considerada».

De esta manera, la naturaleza amable de Coughlan también llegó a ser muy inspiradora para la fotógrafa. “Puso su alma durante la sesión y colaboramos recíprocamente en todo momento. Apreciamos la visión que ambas teníamos y realmente conseguimos transmitir esa atmósfera etérea”. Ya antes de obtener esta, según narra Porodina, contaba con una visión concreta que supuso una labor conjunta. “Al igual que en todas las colaboraciones, el equipo [de Skims] y yo tratamos de construir todo juntos y que fuera una conversación abierta, con ideas de las dos partes. En mi caso quería que fuera un ambiente translúcido, casi transparente y a través del cual prácticamente pudiera percibirse su aura”. Para ello, se contó con una intensa pre producción, así como un cuidado meticuloso de la escenografía y un diseño de luces teatral. “Mis imágenes suelen tener mucho de pintura e inspiración en la historia. Aquí quería plasmar el arquetipo de la Venus, la representación de una diosa”.

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